Guimaraes. Qué ver

«Al viajero le habían dicho que Guimaraes es la cuna de la nacionalidad portuguesa. Lo aprendió en la escuela, lo oyó en los discursos de conmemoraciones varias, no le faltan, pues, razones para encaminar sus primeros pasos al cerro sagrado donde está el castillo».

Viaje a Portugal. José Saramago.

Guimaraes, semilla de Portugal

Nada más apropiado para un viaje por Portugal que encaminar los primeros pasos a los orígenes del país.

Con esta idea llegamos a Guimaraes, donde en el año 1128 tuvo lugar la batalla de San Mamede, en la que se enfrentaron el joven Afonso Henriques y su madre, Teresa de León, por el control del Condado Portucalense. 

Con la victoria de Afonso Henriques, el Condado se independiza del Reino de León y se crea el Reino de Portugal.

Para conocer la historia del primer rey de Portugal y el origen del reino lo mejor es dirigirse a la parte alta de Guimaraes, donde se halla el castillo, el palacio de los duques de Braganza y la iglesia románica.

Después de visitar esta zona, continuamos descubriendo su riqueza historia, artística y cultural por la ciudad medieval.

Qué ver en Guimaraes

Guimaraes es una joya. Es agradable de pasear y no faltan monumentos, detalles arquitectónicos, entrañables calles y pintorescas plazas que admirar. Méritos no le faltan para lucir el título de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (desde el año 2001).

1. Castillo

Algunas teorías sostienen que en el año 1109 nacía en este castillo Afonso Henriques, primer rey de Portugal. Otras, sitúan en Viseu el lugar de nacimiento.

Hay menos discrepancias con el origen del castillo. Parece ser que fue fundado en el siglo X, con el fin de proteger el monasterio de San Mamés de los ataques de vikingos y musulmanes. 

La visita es muy recomendable, aunque sorprende pues el castillo desde fuera parece más grande de lo que realmente es.

En el interior destaca la torre de homenaje, que ocupa buena parte del recinto. Alberga un museo con la historia del castillo y el árbol genealógico del primer rey de Portugal.

Se puede recorrer el adarve. Y entre almenas contemplar los atractivos paisajes, el palacio de los duques de Baganza y la iglesia románica.

El castillo de Guimaraes fue declarado Monumento Nacional en el año 2007 y es considerado una de las 7 maravillas de Portugal.

Castillo de Guimaraes

Vistas desde el castillo de Guimaraes
Vistas desde el castillo de Guimaraes

2. Palacio Duques de Braganza

Junto al castillo se alza este singular edificio que recuerda los palacios del norte de Europa. Desconciertan los tejados inclinados y las numerosas chimeneas.

El asombro continúa en el interior con un claustro a dos alturas y una capilla con portada gótica en la segunda planta.

El motivo de esta construcción tan particular hay que buscarlo en sus orígenes. El palacio de Braganza fue construido en el siglo XV por orden de Alfonso I, duque  de Braganza. Quiso un palacio al estilo de los que había visto en sus viajes por Europa, pues sería la residencia de su amante y un lujoso lugar para sus encuentros.

Tras años de abandono y deterioro, en el siglo XX el palacio es reformado recreando el original.

Actualmente, está abierto al público y se pueden visitar numerosas salas: comedores, salones, dormitorios… Destacaría el techo del salón noble con la apariencia de un barco invertido y la cantidad de muebles, tapices, cuadros… que atesora

Qué ver en GuimaraesCapilla del Palacio de los Duques de Braganza. Que ver en GuimaraesClaustro del palacio de Guimaraes

3. Iglesia de San Miguel del Castillo

Esta pequeña y austera iglesia data del siglo XIII. Aunque la tradición la sitúa en el siglo XII, pues cuenta que aquí fue bautizado el primer rey de Portugal, Afonso Henriquez.

El interior es oscuro y lúgubre. Tiene el suelo cubierto por lápidas de monjes y guerreros. También guarda la pila donde el futuro rey recibió el sacramento.

Portada de la iglesia de San MIguel del Castillo en GuimaraesVistas desde el castillo de Guimaraes. Iglesia de San Miguel del Castillo

4. Calle de Santa María

Una de las calles más antiguas de Guimaraes es hoy uno de los espacios más entrañables y pintorescos con sus viviendas blasonadas, fachadas de azulejos, balcones de piedra y forja, de madera…

Antiguamente, esta calle era la vía que unía la Vila del Monasterio con la Vila del Castillo. En ella habitaban clérigos, nobles y familias de prestigio.

Palacio de la calle Santa María en GuimaraesBarrio medieval de GuimaraesBarrio medieval de Guimaraes

5. Plaza de S. Tiago

Cuenta la tradición que el apóstol Santiago colocó una imagen de la Virgen María en esta plaza. Es por esto que lleva su nombre.

En el siglo XI, se levantó una capilla en honor al santo. Hoy sólo queda de ella el recuerdo, en una viera grabada en el suelo.

Es una de las plazas más antiguas de Guimaraes. Conserva su trazado y estilo medieval, con arcadas y viviendas con coloridos balcones de maderas. Encima de las arcadas se encuentra el edificio de los Antiguos Pazos del Concejo (s. XIV), declarado Monumento Nacional.

Plaza de S. Tiago en GuimaraesPlaza de S. Tiago

6. Largo de la Oliveira

Esta plaza debe su nombre a un supuesto milagro. Nos lleva la tradición hasta el siglo XIV, cuando un comerciante manda poner una cruz normanda junto a un olivo ubicado en esta plaza, frente a la iglesia de Santa María de Guimaraes. El olivo, que llevaba un tiempo seco y marchito, comenzó a brotar y dar frutos.

Desde entonces, la plaza lleva el nombre de Oliveira, así como la iglesia de Santa María el de Nuestra Señora de la Oliveira.

Largo de Oliveira en Guimaraes

Otros monumentos de esta plaza son:

7. Iglesia de Nuestra Señora de Oliveira

Esta maravilla, declarada Monumento Nacional, tiene su origen en un monasterio fundado en el s. X por orden de la condesa de Mumadona. Fue reformado entre los siglos XIII y XV.

El exterior tiene la apariencia de fortaleza, por los muros de piedra y las almenas de la torre del reloj.

Piedra que también tiene su protagonismo en el interior dando altura a las naves con elegantes arcos. Las arcadas del claustro y la portada de la Sala Capítular, son testimonio del mejor conjunto románico-mudéjar de granito de Portugal.

Fachada iglesia de Ntra. Señora de Oliveira en Guimaraes

8. Padrón del Salado

Este templete gótico conmemora la Batalla de Salado (1340). En la que el rey Alfonso XI de Castilla solicita ayuda al rey portugués Afonso IV para combatir contra los musulmanes.

Bajo el padrón se haya la cruz normanda donada por el comerciante y protagonista de la leyenda del olivo.

Padrón del Salado

9. Museo Alberto Sampaio

Alberga las colecciones de la antigua colegiata de Nuestra Señora de Oliveira y de otras iglesia y conventos de la región.

Tan interesante las obras de arte que guarda como el edificio donde se ubica: la colegiata del antiguo monasterio.

Admirable el claustro románico y diferentes salas pertenecientes a la Casa del Priorato y la Casa del Cabildo.

La colección se  compone de pinturas, esculturas, orfebrería… de diferentes épocas, desde el medievo hasta el siglo XVIII. Conserva piezas de la iglesia de Ntra. Señora de la Oliveira, incluso la imagen románica de Santa María de Guimaraes.

   Claustro iglesia de Nuestra Señora de Guimaraes Arcos del claustro Museo Alberto Sampaio

Talla románica de Santa María de Guimaraes

10. Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación

No visitamos su interior pues estaba cerrada. Pero nos resultó muy atractiva su ubicación y los jardines escalonados a modo de alfombra hacia la portada principal. Sobresalen las dos torres gemelas del siglo XIX.

Aunque su origen se remonta al siglo XVI, el estilo barroco y neoclásico del exterior nos lleva a pensar en obras acometidas siglos después.

Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación

11. Montaña da Penha

Teníamos previsto subir a esta zona verde para visitar el santuario, capillas y grutas. También para disfrutar el atardecer con las vistas (que deben ser excepcionales). No fue posible porque el teleférico estaba cerrado por mantenimiento.

Quedaba la opción de subir en coche, pero cambiamos los planes por una buena cena.

Habrá otra ocasión.


Aquí finalizó la visita a Guimaraes. El viaje por el norte de Portugal continúo en Braga. Nuestra experiencias y sensaciones en el próximo post.