Viaje por el norte de Portugal

«De Nordeste a Noreste, duro y dorado»

Viaje a Portugal. José Saramago

Norte y cuna de Portugal

He visitado el norte de Portugal acompañada del libro de José Saramago: Viaje a Portugal.

Los píes me acercaron allá donde la imaginación ya había estado.

El resultado ha sido un atractivo y literario recorrido por este país que cautiva con su aire melancólico, vintage, artístico, genuino, decadente, popular, pintoresco…

Qué ver por el norte de Portugal en 4 días

Solamente disponíamos de cuatro días para viajar por el norte de Portugal.

Además era invierno, con los días más cortos del año, por lo no sería posible visitar más de una ciudad al día.

La elección no fue fácil. Ésta fue la conclusión:

1. Braganza

2. Guimaraes

3. Braga

4. Ribeira de Pena y Puente de Arame

5. Valles del Duero y Pinhao

Quedaron pendientes para próximos viajes: Viana do Castelo, Ponte de Lima, Amarante, Vila Real, Mondim de Bastos… Así como los parques naturales de Montesinho, del Duero Internacional y Alvao.


1. BRAGANZA


«De iglesias de Braganza poco más le interesó, a no ser, y por motivos de corta historia, la iglesia de San Vicente, donde, según cuenta la tradición, se casaron clandestinamente don Pedro y doña Inés de Castro».

Viaje a Portugal. José Saramago

Braganza/Bragança fue la primera parada de nuestra ruta por el norte de Portugal.

Un primer contacto que ya nos aportó muchas y agradables sensaciones, pues su centro histórico conserva un admirable patrimonio histórico, artístico y monumental. El viaje en el tiempo daba comienzo.

Braganza se encuentra en la llamada Región Trás os Montes. Una zona muy rústica, de onduladas y verdes colinas.

El centro urbano de Braganza es una mezcla de ambientes. El aspecto más rural sorprende en el paseo por la orilla del río Fervenza. La entrañable ciudadela, con su castillo, Domus y muralla, traslada al medievo. Y bellos edificios del siglo XVII y XVIII hablan de periodos de crecimiento y esplendor.

Por las fechas del viaje, también participamos del ambiente navideño. La Plaza Camoes estaba decorada como una postal de navidad: un pequeño tren, la casa de Papá Noel… e incluso una pista de patinaje sobre hielo.

Calles de la Ciudadela medieval de Braganza
Callejeando por Braganza

Casa con fachadas en amarillo en BraganzaAtractivas fachadas por Braganza

Qué ver en Braganza

Se distinguen dos zonas; la alta y la baja.

  • En la zona alta se sitúa la Ciudadela, el origen de Braganza.
  • La zona baja fue construida a partir del S. XV, cuando la ciudad emprende su actividad comercial que deriva en un notable crecimiento.

1. Ciudadela

Impresionante. Tanto por su situación dominando la colina, como por el buen estado de conservación y el aspecto tan auténtico y medieval que conservan sus calles.

Cruzar la puerta de la Ciudadela es adentrarse en el origen de Braganza. Y es fácil apreciarlo, porque este pequeño recinto guarda la esencia de época lejanas en sus calles, el castillo, la iglesia de Santa María y el Domus romano.

Ciudadela de Braganza

2. Castillo de Braganza

Fue construido en el siglo XII y restaurado en la década de 1930.

Se conserva en muy buen estado. Sobresalen dos torres:

Torre del Homenaje. Actualmente alberga el Museo Militar, y aunque no soy una apasionada de este tipo de museos, resultó interesante. Pues guarda objetos militares de diferentes épocas, tanto de Portugal como de sus colonias.

Torre de la Princesa con sus numerosas historias y leyendas. Todas ellas con alguna desafortunada doncella como protagonista: la de la princesa mora que enamorada de un cristiano es encerrada en la torre por orden de su padre. O la de la española Leonor, cuyo marido, el IV duque de Braganza, mantuvo aquí apresada antes de asesinarla.

Castillo de Braganza

Qué ver en Braganza

Murallas de Braganza

3. Iglesia de Santa María

Nos hubiese gustado entrar a esta iglesia barroca para admirar la inusual  imagen de María Magdalena y los frescos que decoraran el techo. Pero estaba  cerrada.

4. Domus Municipalis

Está considerado como uno de los pocos edificios en estilo románico que se conservan en la Península.

Data del siglo XII y se desconocen las funciones que tuvo en su origen. Puede ser que se construyera para cubrir una cisterna.

Después se utilizó como espacio de reuniones. En algún momento de la historia, acogió la Cámara Municipal. Es por esto que se considera el ayuntamiento más antiguo de Portugal.

Es un bello edificio de planta rectangular irregular. En sus muros se abre una hilera de vanos con arcos de medio punto.

Asombra su excelente estado de conservación, los años parecen no haber pasado por él. Y sin embargo, una  vez en su interior sientes como siglos de historia han dejado alma en sus piedras.

Domus municipalis de Braganza

Arcos del Domus Municipalis de Braganza

5. Museo Ibérico de la máscara y el traje

Espacio para conocer las tradiciones relacionas con las fiestas de invierno y el carnaval de la región de Tras-os-montes y Alto Duero. Donde las máscaras y los rituales son los protagonistas.

6. Plaza de Camoes

Esta plaza, con el nombre del ilustre escritor y poeta portugués Luis Vaz de Camoes, es la más animada de la ciudad.

Como ya he comentado, por las fechas de nuestra visita pudimos disfrutar del ambiente navideño y patinar sobre el hielo.

Pista de hielo en Braganza

7. Catedral vieja

Fue construida a mediados del siglo XVI. Era la iglesia del convento jesuita, aquí ubicado.

En el siglo XVIII, cuando el obispado se instala en la ciudad, toma la categoría de catedral, categoría que mantendrá hasta la construcción de la Nueva Catedral de Braganza.

Es un edificio de una sola nave, con predominio del estilo barroco. Interior decorado con azulejos.

8. Iglesia de San Vicente

Nos llamó la atención su portada y nos sorprendió el interior por su decoración con azulejos y la bóveda estrellada del Altar Mayor.

Guarda algo más, una historia de amor, Cuentan que aquí se celebró el matrimonio secreto entre Doña Inés de Castro  y Don Pedro I de Portugal.

Coro de la iglesia de San Vicente

Ábside estrellado de la iglesia de San Vicente en Braganza

9. Paseo río Fervenza

Un paseo que discurre junto al río Fervenza, nos permitió conocer la zona más rústica y menos turística de Braganza. Pequeños puentes, jardines y casas con huertos dan un aspecto sencillo y cotidiano a esta parte de la ciudad.


2. GUIMARAES


«Al viajero le habían dicho que Guimaraes es la cuna de la nacionalidad portuguesa. Lo aprendió en la escuela, lo oyó en los discursos de conmemoraciones varias, no le faltan, pues, razones para encaminar sus primeros pasos al cerro sagrado donde está el castillo».

Viaje a Portugal. José Saramago.

Nada más apropiado para un viaje por Portugal que encaminar los primeros pasos por los orígenes del país.

Con esta idea llegamos a Guimaraes, donde en el año 1128 tuvo lugar la batalla de San Mamede, en la que se enfrentaron el joven Afonso Henriques y su madre, Teresa de León, por el control del Condado Portucalense.

Con la victoria de Afonso Henriques, el Condado se independiza del Reino de León y se crea el Reino de Portugal.

Para conocer la historia del primer rey de Portugal y el origen del reino lo mejor es dirigirse a la parte alta de Guimaraes, donde se halla el castillo, el palacio de los duques de Braganza y la iglesia románica.

Después de visitar esta zona, continuamos descubriendo su riqueza historia, artística y cultural por la ciudad medieval.

Qué ver en Guimaraes

Qué ver en Guimaraes

1. Castillo

Algunas teorías sostienen que en el año 1109 nacía en este castillo Afonso Henriques, primer rey de Portugal. Otras, sitúan en Viseu el lugar de nacimiento.

Hay menos discrepancias con el origen del castillo. Parece ser que fue fundado en el siglo X, con el fin de proteger el monasterio de San Mamés de los ataques de vikingos y musulmanes.

La visita es muy recomendable, aunque sorprende pues el castillo desde fuera parece más grande de lo que realmente es.

En el interior, destaca la torre de homenaje que ocupa buena parte del recinto. Alberga un museo con la historia del castillo y el árbol genealógico del primer rey de Portugal.

Se puede recorrer el adarve. Y entre almenas contemplar los atractivos paisajes, el palacio de los duques de Braganza y la iglesia románica.

El castillo de Guimaraes fue declarado Monumento Nacional en el año 2007 y es considerado una de las 7 maravillas de Portugal.

Castillo de Guimaraes

Vistas desde el castillo de Guimaraes
Vistas desde el castillo de Guimaraes

2. Palacio Duques de Braganza

Junto al castillo se alza este singular edificio que recuerda los palacios del norte de Europa. Desconciertan los tejados inclinados y las numerosas chimeneas.

El asombro continúa en el interior, con un claustro a dos alturas y una capilla con portada gótica en la segunda planta.

El motivo de esta construcción tan particular hay que buscarla en sus orígenes. El palacio de Braganza fue construido en el siglo XV por orden de Alfonso I, duque  de Braganza. Quiso un palacio al estilo de los que había visto en sus viajes por Europa, pues sería la residencia de su amante y un lujoso lugar para sus encuentros.

Tras años de abandono y deterioro, en el siglo XX el palacio es reformado recreando el original.

Actualmente, está abierto al público y se pueden visitar numerosas salas: comedores, salones, dormitorios… Destacaría el techo del salón noble con la apariencia de un barco invertido y la cantidad de muebles, tapices, cuadros… que atesora

Qué ver en GuimaraesCapilla del Palacio de los Duques de Braganza. Que ver en GuimaraesClaustro del palacio de Guimaraes

3. Iglesia de San Miguel del Castillo

Esta pequeña y austera iglesia data del siglo XIII. Aunque la tradición la sitúa en el siglo XII, pues cuenta que aquí fue bautizado el primer rey de Portugal, Afonso Henriquez.

El interior es oscuro y lúgubre. Tiene el suelo cubierto por lápidas de monjes y guerreros. También guarda la pila donde el futuro rey recibió el sacramento.

Portada de la iglesia de San MIguel del Castillo en GuimaraesVistas desde el castillo de Guimaraes. Iglesia de San Miguel del Castillo

4. Calle de Santa María

Una de las calles más antiguas de Guimaraes es hoy uno de los espacios más entrañables y pintorescos con sus viviendas blasonadas, fachadas de azulejos, balcones de piedra y forja, de madera…

Antiguamente, esta calle era la vía que unía la Vila del Monasterio con la Vila del Castillo. En ella habitaban clérigos, nobles y familias de prestigio.

Palacio de la calle Santa María en GuimaraesBarrio medieval de GuimaraesBarrio medieval de Guimaraes

5. Plaza de S. Tiago

Cuenta la tradición que el apóstol Santiago colocó una imagen de la Virgen María en esta plaza. Es por esto que lleva su nombre.

En el siglo XI, se levantó una capilla en honor al santo. Hoy sólo queda de ella el recuerdo, en una viera grabada en el suelo.

Es una de las plazas más antiguas de Guimaraes. Conserva su trazado y estilo medieval, con arcadas y viviendas con coloridos balcones de maderas. Encima de las arcadas se encuentra el edificio de los Antiguos Pazos del Concejo (s. XIV), declarado Monumento Nacional.

Plaza de S. Tiago en GuimaraesPlaza de S. Tiago

6. Largo de la Oliveira

Esta plaza debe su nombre a un supuesto milagro. Nos lleva la tradición hasta el siglo XIV, cuando un comerciante manda poner una cruz normanda junto a un olivo ubicado en esta plaza, frente a la iglesia de Santa María de Guimaraes. El olivo, que llevaba un tiempo seco y marchito, comenzó a brotar y dar frutos.

Desde entonces, la plaza lleva el nombre de Oliveira, así como la iglesia de Santa María el de Nuestra Señora de la Oliveira.

Largo de Oliveira en Guimaraes

Otros monumentos de esta plaza son:

7. Iglesia de Nuestra Señora de Oliveira

Esta joya, declarada Monumento Nacional, tiene su origen en un monasterio fundado en el s. X por orden de la condesa de Mumadona. Fue reformado entre los siglos XIII y XV.

El exterior tiene la apariencia de fortaleza, por los muros de piedra y las almenas de la torre del reloj.

Piedra que también tiene su protagonismo en el interior dando altura a las naves con elegantes arcos. Las arcadas del claustro y la portada de la Sala Capítular, son testimonio del mejor conjunto románico-mudéjar de granito de Portugal.

Fachada iglesia de Ntra. Señora de Oliveira en Guimaraes

8. Padrón del Salado

Este templete gótico conmemora la Batalla de Salado (1340). En la que el rey Alfonso XI de Castilla solicita ayuda al rey portugués Afonso IV para combatir contra los musulmanes.

Bajo el padrón se haya la cruz normanda donada por el comerciante y protagonista de la leyenda del olivo.

Padrón del Salado

9. Museo Alberto Sampaio

Alberga las colecciones de la antigua colegiata de Nuestra Señora de Oliveira y de otras iglesia y conventos de la región.

Tan interesante las obras de arte que guarda como el edificio donde se ubica: la colegiata del antiguo monasterio. Admirable el claustro románico y diferentes salas pertenecientes a la Casa del Priorato y la Casa del Cabildo.

La colección se  compone de pinturas, esculturas, orfebrería… de diferentes épocas, desde el medievo hasta el siglo XVIII. Conserva piezas de la iglesia de Ntra. Señora de la Oliveira, incluso la imagen románica de Santa María de Guimaraes.

   Claustro iglesia de Nuestra Señora de Guimaraes Arcos del claustro Museo Alberto Sampaio

Talla románica de Santa María de Guimaraes

10. Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación

No visitamos su interior pues estaba cerrada. Pero nos resultó muy atractiva su ubicación y los jardines escalonados a modo de alfombra hacia la portada principal. Así como las dos torres gemelas del siglo XIX.

Aunque su origen se remonta al siglo XVI, el estilo barroco y neoclásico del exterior nos lleva a obras acometidas siglos después.

Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación

11. Montaña da Penha

Teníamos previsto subir a esta zona verde para visitar el santuario, capillas y grutas. También para disfrutar el atardecer con las vistas (que deben ser excepcionales). No fue posible porque el teleférico estaba cerrado por mantenimiento.

Quedaba la opción de subir en coche, pero cambiamos los planes por una buena cena.

Habrá otra ocasión.


3. BRAGA


«El viajero no puede quedarse todo el tiempo que quisiera. De iglesias hay montones en Braga, y el viajero no va a visitarlas todas»

Viaje a Portugal. José Saramago

Braga es llamada la Roma portuguesa, algo que no me gusta. Es como si Braga careciese de atractivos y necesitará un parecido con la monumental ciudad italiana. El patrimonio artístico-monumental de una y otra no es comparable y cada una tiene sus propios encantos.

Braga, a tercera ciudad más grande de Portugal, es rica en monumentos de diferentes estilos. Conserva la ciudad restos romanos, muestras de románico, gótico, renacimiento, barroco, neoclasicismo y hasta modernismo.

La historia del arte queda bellamente resumida en al alma en piedra de la ciudad.

Escalinata de Bon Jesus do Monte

Qué ver en Braga

1. Bom Jesus do Monte

«A Bom Jesus y a Sameiro se va por devoción y por placer. El viajero fue allá por placer. Es amplio el paisaje, fresco el aire de este noviembre de mucho sol, y si artísticamente las maravillas no se prodigan, hay en todo esto un sabor popular, un colorido de romería que se ha adherido a las estatuas, a la escalinata, a las capillas, y que abundantemente justifican la visita».

Viaje a Portugal. José Saramago

Estos párrafos reflejan muy bien las sensaciones que se tienen al visitar Bom Jesus do Monte.

El viajero que llega por placer puede admirar:

  • La iglesia en estilo neoclásico.
  • La impresionante escalinata barroca con forma de zig-zag y sus 17 rellanos decorados con fuentes y estatuas simbólicas.
  • Los paisajes y las excelentes vistas.
  • Ese sabor popular, de la romerías adheridas a sus piedras.
  • Sin olvidarnos del funicular. Una singular obra de ingeniería del s. XIX que vence el desnivel de 116 m. con elementos tan básicos como el agua y la fuerza de gravedad. Es el funicular hidráulico en funcionamiento más antiguo del mundo.

Bon Jesús do Monte es un santuario situado a las afueras de Braga, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Sus orígenes nos llevan hasta una capilla del siglo XIV. En el siglo XVIII se construye el santuario actual y las escalinatas con las capillas dedicadas al Vía Crucis.

Vistas santuario Bon Jesus do MonteSantuario y funicular de Bon Jesus do MonteInterior capilla de Bon Jesus do Monte

Funicular Bon Jesus do Monte

2. La Sé o Catedral de Braga

«La riqueza decorativa acumulada por los siglos en el interior de la catedral de Braga sólo tiene el defecto de ser excesiva para la capacidad de asimilación de quien allí entra».

Braga cuenta con numerosas iglesias. Esto es debido a dos hechos: por un lado el establecimiento como capital arzobispal durante la Edad Media y por otro el ser paso del Camino de Santiago.

De todos estos templos, sobresale por monumental la sé o catedral. Siendo, además, el templo más antiguo de todo Portugal. De ahí el dicho: «eres más viejo que la catedral de Braga«.

Su construcción se inició en el siglo XI. Siglos de arte plasmado en los estilos dominantes de la época: románico, gótico, manuelino… que han dejado muestras admirables, mires por donde mires.

Empezando por su ubicación, en el centro histórico, entre las calles más entrañables de Braga.

Continuado por el exterior, con sus bellas portadas con detalles románicos y sus torres de estilo manuelino.

 y cuando accedes al interior, recuerdas la cita: «[…] excesiva para la capacidad de asimilación de quien allí entra». Destacaría:

  • Las diferentes capillas. La capilla de los Reyes con las tumbas de los padres del primer rey de Portugal. La capilla de San Geraldo decorada con azulejos…
  • Los claustros. En el claustro de San Amaro se conserva el ábside de la primitiva construcción.
  • El coro alto, la sillería, las tallas, los frescos, el Tesoro de la Catedral, la momia del monje guerrero…

Catedral o Sé de Braga

Claustro de San Amaro Catedral de Braga
Claustro de San Amaro
Claustro de San Amaro en Braga
Ábside claustro de San Amaro

Catedral o sé de Braga

3. Plaza del Palacio Episcopal y Largo do Paço

«El largo do Paco es amplio, con pavimento de grandes losas, y tiene en el centro una de las más bellas fuentes que el viajero haya visto».

José Saramago. Viaje a Portugal

El Palacio de los arzobispos de Braga fue la sede de la iglesia católica. Hoy, funciona rectoría de la Universidad de Minho, biblioteca y archivo.

Su construcción comenzó en el siglo XIV, con ampliaciones en los siglos XVII y XVIII. Por lo que el edificio presenta diferentes estilos arquitectónicos de acuerdo al momento de su ampliación.

En la fachada norte pudimos admirar el estilo gótico de la primera edificación. Esta parte tiene mucho encanto. Las almenas dan un aspecto de fortaleza medieval, las solitarias arcadas trasmiten la sensación de misterio y los jardines ponen en toque romántico.

Magnifica la fachada sur con la Fuente de los Castillos, Castles Fountain, «tiene en el centro una de las más bellas fuentes que el viajero haya visto».

La Castles de Fountain se construyó en el siglo XVIII. Representa un pebetero sustentado por ángeles y una columna central con seis castillos coronados por la imagen femenina que simboliza la ciudad.

Fuente largo do Paço

Fachadas de colores en Braga

4. Jardín de Santa Bárbara

Estos jardines forman parte de la fachada norte del Palacio Episcopal. Como ya he comentado tiene muchos encanto: las almenas, las arcadas del desaparecido claustro y el coqueto jardín.

Jardín de Santa Bárbara en Braga

5. Museo de Biscainhos

En un antiguo palacio barroco se ubica este museo arqueológico, muy interesante para profundizar en la historia de Braga.

Su colección incluye piezas de mobiliario antiguo, cerámica, escultura, pintura y los famosos azulejos.

6. Arco de la Puerta Nueva

La Puerta Nueva es la entrada principal al casco histórico. Si de día es atractiva, no perderse en invierno cuando se puede contemplar la puesta de sol.

Arco de la Puerta Nueva en Braga

7. Iglesia del Pópulo

Situada en la plaza Conde de Agrolongo, esta iglesia fue construida en el s. XVI sobre una iglesia anterior. Formaba parte de un convento.

Interesante su interior decorado con azulejos historiados en color blanco y azul.

Azulejos portugueses en la iglesia del Pópulo en Braga

8. Plaza de la  República

Coqueta y animada plaza de estilo renacentista. Cuenta con arcos, soportales y una gran fuente en el centro.

9. Baños romanos de Maximinos

Braga fue uno de los principales núcleos administrativos y urbanos durante la ocupación romana de la Península. Entonces, era llamada Bragança Augusta.

De este periodo quedan interesantes huellas por la ciudad como los baños y el teatro romano fechados del siglo II d. C.

Baños romanos en Braga

10. Palacio de Raio

También llamada la Casa del Mexicano, es uno de los edificios civiles más atractivos de Braga. Fue construido a mediados del siglo XVIII, en estilo barroco y con influencias del rococó.

Su fachada luce una combinación de granito labrado, balcones de forja y azulejos azules y blancos.

De residencia particular, pasó a otras utilidades. Actualmente, funciona como Centro Interpretativo.

Palacio de azulejos blancos y azules en Braga

Historia del azulejo portugués

Sus orígenes se remontan al siglo XV. Cuando los reyes, admiradores de los Al-zuleiques utilizados por los musulmanes para decorar suelos y paredes, lo introducen en el país.

En esta primera etapa, el estilo de los azulejos seguía los llamados patrones hispano-moriscos. Representaban motivos geométricos, lacerías y vegetales. Y procedían de Sevilla, Málaga, Toledo y Valencia.

A lo largo de los siglos hubo otras influencias, procedentes del norte de Europa, Italia…

Probablemente, la influencia asiática, en concreto la porcelana china, fue la impulsora de la policromía en blanco y azul tan característica del azulejo portugués.

Si en un primer momento se utilizó para decorar interiores de palacios, iglesias… Más tarde pasó a revestir fachadas pues el azulejo además de decorativo es aislante y protector.

Fachadas con azulejos en Braga


4. RIBERA DE PENA Y PUENTE DE ARAME


En el viaje por el norte de Portugal nos alojamos en Pena Park Hotel situado en Ribeira de Pena.

No podíamos estar tan cerca del puente de Arame y no acercarnos a conocerlo. Fue divertido cruzar el río por este puente que balanceaba a nuestros pasos. Y atractivos los paisajes que contemplamos.

Por el nombre Arame, alambre en portugués, ya imaginaba los materiales del puente. Así es, se trata de un puente colgante formado por una pasarela de madera de 1,5 metros de ancho por 20-25 metros de largo, suspendida de unos cables de acero retorcidos. La barandilla también es de «alambre».

Cuentan que la idea fue del padre Álvaro que ante la falta de bacalao para la cena de navidad, decidió cruzar el río a través de un cable y una polea.

En 1913 se construye este puente con el objetivo de comunicar las parroquias de Salvador y Santo Aleixo.

Puentes colgantes en Portugal

Puente suspendido por cables

Pena Park Hotel
Sauna Pena Park Hotel
Postres en Pena Park Hotel
Pena Park Hotel

5. VALLE DEL DUERO Y PINHAO

 «Aquí, entre Vila Real y Peso de Regua, el arte del bancal alcanza su perfección»

Viaje a Portugal. José Saramago

Bancales de viñedos en el Duero

De Vila Real a Peso de Régua pudimos admirar como «el arte del bancal alcanza su perfección».

Imprenscindible en el viaje por el norte de Portugal llenarnos de belleza con las imágenes del río Duero entre bancales, bodegas, quintas. Los meandros caprichosos del río y sus pueblos a la orilla, junto escalonadas terrazas de viñas.

Admiración que continúo en el trayecto de Peso de Régua a Pinhao, por una carretera que serpenteaba siguiendo el curso del Duero.

Peso de Régua

Es una población ribereña, rodeada de viñedos escalonados por las laderas del valle. Durante el siglo XVIII fue un importante centro de almacenamiento y distribución de vino.

En Peso de Régua se encuentra el Museo del Duero, donde conocer todo lo relacionado con la principal riqueza del valle: la vinicultura.

Otras actividades que se pueden realizar son: visitarquintas (bodegas en fincas) y cruceros por el Duero en rabelos.

Pinhao

En el corazón del valle del Duero, rodado de unos emocionantes paisajes se encuentra Pinhao.

Llegamos buscando las bonitas vista que ofrece el meandro del Duero, escalonado por terrazas de viñas. También para ver los rabelos en el muelle. Y por la estación de tren decorada con azulejos en blanco y azul representando escenas de la vendimia.

Qué es un rabelo

Es una embarcación típica del Duero, especialmente concebida para transportar barriles de vino desde el Alto Duero (donde se ubicaban las viñas) hasta Oporto (donde se almacenaba y comercializaba).

Por sus características, no tiene quilla y su fondo es plano, permiten navegar con facilidad por las aguas violentas del río.

Es posible que su existencia se remonte al siglo X.

Rabelos en el río Duero
Rabelos en el Duero

Valle del Duero

Estación de Pinhao
Estación de Pinhao

Estación de Pinhao

El viaje por el norte de Portugal terminó en Pinhao. Quedaron otros muchos lugares por conocer. Habrá segunda parte.