Braganza. Qué ver

«El viajero va al castillo, sobre las calzadas estrechas y empedradas a la antigua, aprecia la picota, con su cruz encima y su puerca debajo, y da la vuelta a la Domus Municipalis… Quien la ve en fotografía la cree rectangular, y queda sorprendido al dar con cinco lados desiguales que un niño no dibujaría»

Viaje a Portugal. José Saramago

Braganza, testimonio histórico

Braganza/Bragança fue la primera parada de nuestra ruta por el norte de Portugal.

Un primer contacto que ya nos aportó muchas y agradables sensaciones, pues su centro histórico conserva un admirable patrimonio histórico, artístico y monumental. El viaje en el tiempo daba comienzo.

Braganza se encuentra en la llamada Región Trás os Montes. Una zona muy rústica, de onduladas y verdes colinas.

El centro urbano de Braganza es una mezcla de ambientes. El aspecto más rural sorprende en el paseo por la orilla del río Fervenza. La entrañable ciudadela traslada al medievo. Y bellos edificios del siglo XVII y XVIII hablan de periodos de crecimiento y esplendor.

Por las fechas del viaje, también participamos del ambiente navideño. La Plaza Camoes estaba decorada como una postal de navidad: un pequeño tren, la casa de Papá Noel… e incluso una pista de patinaje sobre hielo.

Calles de la Ciudadela medieval de Braganza
Callejeando por Braganza

Casa con fachadas en amarillo en BraganzaAtractivas fachadas por Braganza

Qué ver en Braganza

Se distinguen dos zonas; la alta y la baja.

  • En la zona alta se sitúa la Ciudadela, el origen de Braganza.
  • La zona baja fue construida a partir del S. XV, cuando la ciudad emprende su actividad comercial que deriva en un notable crecimiento.

1. Ciudadela

Impresionante. Tanto por su situación dominando la colina, como por el buen estado de conservación y el aspecto tan auténtico y medieval que conservan sus calles.

Cruzar la puerta de la Ciudadela es adentrarse en el origen de Braganza. Y es fácil apreciarlo, porque este pequeño recinto guarda la esencia de época lejanas en sus calles, el castillo, la iglesia de Santa María y el Domus romano.

Ciudadela de Braganza
Ciudadela

Domus Municipalis de Braganza

2. Castillo de Braganza

Fue construido en el siglo XII y restaurado en la década de 1930.

Se conserva en muy buen estado. Sobresalen dos torres:

Torre del Homenaje. Actualmente alberga el Museo Militar, y aunque no soy una apasionada de este tipo de museos, resultó interesante. Pues guarda objetos militares de diferentes épocas, tanto de Portugal como de sus colonias.

Torre de la Princesa. Con sus numerosas historias y leyendas. Todas ellas con alguna desafortunada doncella como protagonista: la de la princesa mora que enamorada de un cristiano es encerrada en la torre por orden de su padre. O la de la española Leonor, cuyo marido, el IV duque de Braganza, tuvo aquí apresada antes de asesinarla.

Castillo de Braganza

Murallas de Braganza

3. Iglesia de Santa María

Nos hubiese gustado entrar a esta iglesia barroca para admirar la inusual imagen de María Magdalena y los frescos que decoraran el techo. Pero estaba cerrada.

4. Domus Municipalis

Está considerado como uno de los pocos edificios en estilo románico que se conservan en la Península.

Data del siglo XII y se desconocen las funciones que tuvo en su origen. Puede ser que se construyera para cubrir una cisterna.

Después se utilizó como espacio de reuniones. En algún momento de la historia, acogió la Cámara Municipal. Es por esto que se considera el ayuntamiento más antiguo de Portugal.

Es un bello edificio de planta rectangular irregular. En sus muros se abre una hilera de vanos con arcos de medio punto.

Asombra su excelente estado de conservación, los años parecen no haber pasado por él. Y sin embargo, una  vez en su interior sientes como siglos de historia han dejado el alma en sus piedras.

Domus municipalis de Braganza

Arcos del Domus Municipalis de Braganza

5. Museo Ibérico de la máscara y el traje

Espacio para conocer las tradiciones relacionas con las fiestas de invierno y el carnaval de la región de Tras-os-montes y Alto Duero. Donde las máscaras y los rituales son los protagonistas.

6. Plaza de Camoes

Esta plaza, con el nombre del ilustre escritor y poeta portugués Luis Vaz de Camoes, es la más animada de la ciudad.

Como ya he comentado, por las fechas de nuestra visita, pudimos disfrutar del ambiente navideño y patinar sobre hielo.

Patinar sobre hielo en Braganza

7. Catedral vieja

Fue construida a mediados del siglo XVI. Era la iglesia del convento jesuita, aquí ubicado.

En el siglo XVIII, cuando el obispado se instala en la ciudad, toma la categoría de catedral, que mantendrá hasta la construcción de la Nueva Catedral de Braganza.

Es un edificio de una sola nave, con predominio del estilo barroco. Interior decorado con azulejos.

8. Iglesia de San Vicente

Nos llamó la atención su portada y nos sorprendió el interior por su decoración con azulejos y la bóveda estrellada del Altar Mayor.

Guarda algo más, una historia de amor, Cuentan que aquí se celebró el matrimonio secreto entre Doña Inés de Castro  y Don Pedro I de Portugal.

Coro de la iglesia de San Vicente

Ábside estrellado de la iglesia de San Vicente en Braganza

9. Paseo río Fervenza

Un paseo que discurre junto al río Fervenza, nos permitió conocer la zona más rústica y menos turística de Braganza. Pequeños puentes, jardines y casas con huertos dan un aspecto sencillo y cotidiano a esta parte de la ciudad.

Paseo del río Fervenza en Braganza
Belén junto al río Fervenza

El viaje por el norte de Portugal continúo en Guimaraes. Nuestra experiencia y sensaciones, en el siguiente enlace:

Viaje por el norte de Portugal