Qué ver en la ciudad de Jaén en dos días

«Jaén es una inmensa montaña leonada. El sol, mordiéndola, le ha dado un tono moreno sobre el cual las viejas murallas árabes destacan sus líneas caprichosas»
De París a Cádiz. Viaje por España. Alejandro Dumas

Jaén, discreto encanto

En el valle del Guadalquivir, entre mares de color verde olivo y aceituna y cobijada por sierras y  grandes cerros se halla la ciudad de Jaén. 
No tiene la fama de otras capitales andaluzas, aunque encantos no le faltan.
Adentrarse por las empinadas callejuelas del casco histórico (el barrio de la Magdalena, el barrio de la Merced, o el barrio de S. Juan) nos permitió conocer la acogedora y tranquila ciudad. Y, a la vez, ir descubriendo a través de sus monumentos su interesante pasado.

Qué ver en Jaén en dos días

1. Castillo de Sta. Catalina

Levantado sobre el cerro del mismo nombre, a 200 mts. por encima del centro urbano, es la construcción más emblemática, la que domina y enmarca la ciudad. Además, de ser un fiel testigo de las diferentes culturas que lo habitaron.
Muralla de Jaén
Restos de muralla romana en el Cerro de Sta. Catalina
El Castillo de Sta. Catalina es una construcción casi triangular formada por seis torres. Destacan:
1. La Torre del Homenaje de 40 mts. de altura
2. La Torre de Vela o de la Guardia que es la única torre islámica de la fortaleza
3. Y como singular, la Torre de las Troneras ya que en su interior se encuentra una letrina de la época medieval (algo poco común en las fortalezas de la época).
También se conserva el almacén de grano que durante la Guerra de la Independencia los franceses convirtieron en cárcel.
Actualmente, en el lugar que ocupaba el Alcázar Viejo y el Castillo de Abrehuí se encuentra el Parador Nacional de Turismo, todo el edificio es de nueva construcción.

Sólo el Alcázar Nuevo o Castillo de Sta. Catalina conserva su estructura original. Sendo la muralla y la torre de Vela herencia de la alcazaba árabe.

Torres del castillo de santa Catalina. Torre de Vela
Torre Capilla de Sta. Catalina, Torre Albarrana y Torre de Vela del Castillo de Sta. Catalina
Torre de Homenaje del Castillo de Santa Catalina-Jaén
Torre del Homenaje y cimientos de la casa palacio y el hospital
Interior de la Torre Homenaje del Castillo de Santa Catalina
Interior Torre del Homenaje
Vistas desde el Castillo de Santa Catalina en Jaén
Vistas desde el Castillo de Sta. Catalina

2. La Cruz

Desde el Castillo de Sta. Catalina sale un camino que lleva hasta La Cruz que mandó colocar Fernando III, simbolizando la conquista cristiana de Jaén.
Extraordinarias las vistas desde La Cruz y el Castillo de Sta. Catalina; se divisa la ciudad de Jaén, la campiña de olivos, Sierra Mágina, Sierra Grajales, el Cerro de Jabalcuz…
La Cruz en el Cerro de Santa Catalina en Jaén
La Cruz. Cerro de Sta. Catalina Jaén

3. Sta. Iglesia Catedral de la Asunción de Jaén

Paseando por el entramado de calles de origen árabe llegamos a la Plaza de Sta. María que nos sorprendió con este monumento renacentista. Su suntuosa fachada principal (S.XVII) llama la atención por las dos torres que la enmarcan, las esculturas de los santos, columnas corintias, escudos, frontones partidos y cinco balcones.
La Iglesia Catedral de la Asunción de Jaén  fue construida sobre el solar de la mezquita mayor. Se proyectó como iglesia gótica pero la construcción se fue alargando en los siglos, y es en el S. XVI cuando Pedro Vandelvira proyecta e inicia las obras de estilo renacentista, que finalizarán 164 años después. Detalles góticos, renacentistas y barrocos se entremezclan con elegancia y armonía.
El interior custodia la reliquia del Santo Rostro, que según cuenta la tradición es el paño con el que Verónica limpió la cara de Cristo en su camino hacia el calvario.
Iglesia de la Catedral de la Asunción en Jaén
Iglesia Catedral de la Asunción desde el cerro de Sta. Catalina
Catedral de Jaén
En los balcones se exponía el Lienzo del Santo Rostro para bendecir a las gentes.

4. Palacio de Villardompardo

En la plaza Santa Luisa de Marillac, más conocida como «plaza del pato», nos encontramos con otra de las maravillas que guarda Jaén: el Palacio de Villardompardo.
Este edificio tiene varios atractivos. Por un lado se trata de uno de los grandes palacios renacentistas del Jaén del S. XVI, comunicado con la desaparecida iglesia de La Visitación. Por otro, su interior alberga los Baños Árabes del S. XI más grandes y mejor conservados de España.Sus salas también acogen el Museo de Arte y Costumbres Populares y el Museo Internacional de Arte Naïf.

Y además, por si todo esto fuera poco, un ascensor panorámico nos subirá al ático donde podemos disfrutar de unas estupendas vistas de la ciudad y los cerros que rodean Jaén.

Palacio de Villadompardo
Palacio Villardompardo

5. Baños Árabes

Pasar de las salas del palacio a los Baños Árabes es trasladarse del renacimiento andaluz a los cuentos de Las mil y una noches.
Arcos de herradura, bóvedas con luceras estrelladas, albercas, restos de decoraciones en blanco y rojo, tan características del arte árabe, componen este fantástico hammam.
Los Baños Árabes del Palacio de Villardompardo se utilizaron hasta el S. XV. Pues entre la población cristiana que llegó tras la reconquista, no era habitual el uso de los baños públicos y establecen en sus salas unas tenerías.
A finales del S. XVI, el Conde de Villardompardo levanta un palacio, quedando los baños ocultos hasta principios del S. XX.
Durante los S. XVII y XVIII, el palacio funcionó como banco, y a finales del XVIII se convierte en hospicio de mujeres.
Palacio de Villardompardo en Jaén
Cimientos de una casa o baño romano, la primera construcción que se levantó en lo que hoy ocupa el Palacio de Villardompardo
Sala Fría de los baños Árabes de Jaén
Sala fría de los baños árabes
Sala templada de los baños árabes de Jáen
Sala templada. Baños árabes. Palacio de Villardompardo
Museo de Arte y Costumbres en Jaén
Museo de Arte y Costumbres Populares. Palacio de Villardompardo
Vistas desde el ático del Palacio de Villardompardo en Jaén
Vistas desde el ático del Palacio de Villardompardo

6. Iglesia de Sta. María Magdalena

Cuando la noche cae en Jaén, es un buen momento para llegar hasta la Plaza de La Magdalena y visitar el templo más antiguo de la ciudad y poder ver iluminado su torre-campanario, antiguo alminar.
Sus orígenes se remontan a una primitiva mezquita fundada en el S. VIII por Abderamán II. Conserva de esta primera construcción: la disposición actual del templo y el bello patio de abluciones, formado por una arcada con algunos arcos de herradura y un aljibe central.
Iglesia de Santa María Magdalena en Jaén
Iglesia de Sta. María Magdalena
Aljibe de la iglesia de Santa María Magdalena en jaén
Aljibe del patio de abluciones. Iglesia de Sta. María Magdalena

7. El lagarto de Jaén

En la Plaza de La Magdalena también vamos a participar de las tradiciones de Jaén. En concreto, de una de las leyendas más populares, la del Lagarto de La Magdalena o Malena.
Cuentan que allá por el S. XVII, dicho lagarto tenía atemorizada a la población. Pues era un lagarto del tamaño de un dragón que se comía a las personas y al ganado cuando iban a recoger o beber agua de la fuente.
De cómo y quién puso fin a la vida del animal hay varias versiones, aunque en todas el lagarto termina reventando.
Es por esto, que entre los jiennenses ha quedado el dicho de «reventar como el lagarto de la Magdalena», a modo de advertencia, cuando alguien come en exceso.
el lagarto de la Magdalena en Jaén
Lagarto de La Magdalena

8. Palacio del Condestable Iranzo

Fue construido en el S. XV con estilo mudéjar para el famoso Condestable de Castilla D. Miguel Lucas de Iranzo (asesinado mientras rezaba en la catedral, posiblemente por el apoyo que daba a los judíos).
De esta época conserva el patio y los admirables artesonados del Salón Mudéjar. La fachada principal es de principios del S. XX.
En el Salón Mudéjar quedan restos empotrados de una portada con un arco de yesería delicadamente decorado.
Pero lo más impresionante son el alfarje mudéjar (maderas labradas y entrecruzadas) de 5m x 15m. que cubre el techo de este salón y el artesonado (casetones de madera labrada) en el salón contiguo.
Alfarje del salon Mudéjar del Palacio de los Condestables en Jaén
Alfarje Salón Mudéjar
Alfarje del Palacio de los Condestables de Jaén
Decoración central del alfarje
Artesonado del palacio de los Condestables en Jaén
Artesonado Palacio del Condestable

9. Refugio antiaéreo de la plaza de Santiago

Nuestro paseo por Jaén llegó a un momento dramático de nuestra Historia que conviene no olvidar: la Guerra Civil Española.
Conocimos los refugios antiaéreos que se construyeron para proteger a la población civil tras el bombardeo del 1 de abril de 1937.
El bombardeo de Jaén fue una operación del bando sublevado, como castigo por el bombardeo llevado a cabo horas antes sobre Córdoba por la aviación republicana. Fue ejecutado por aviones de la Legión Cóndor alemana, pero pilotado por españoles.
Se saldó con 157 fallecidos y centenares de heridos. Como represalia a la represalia, se fusilaron tantos presos del frente nacional como muertos había producido el ataque aéreo.
El refugio antiaéreo de la Plaza de Santiago es uno de los seis que se construyeron en Jaén. Los materiales utilizados fueron piedra y mampostería (no era posible conseguir hormigón armado) por lo que no hubiesen resistido un bombardeo, aunque afortunadamente no llegó a producirse.
Estaba concebido para proteger a más de 1.000 personas.

En las paredes han colocado paneles informativos y fotos que describen como se produjo el ataque, los días posteriores, el sentido de la construcción, el nombre de los fallecidos…

Refugio antiaéreo de la Plaza Santiago en Jaén
Refugio antiaéreo de la Plaza de Santiago

10. Basilica de San Idelfonso

Construida entre los siglos XIV y XVI, su exterior tiene cierto parecido al de una fortaleza por sus contrafuertes semicirculares.
Se encuentran aquí los restos del arquitecto renacentista Andrés de Vandelvira.

11. Iglesia de S. Bartolomé

Levantada entre los s. XVI y XVIII, es un templo mudéjar que guarda un bonito artesonado y una pila bautismal de cerámica vidriada del S. XV.
Iglesia de San Bartolomé en Jaén
Iglesia de San Bartolomé

12. De tapas por Jaén

Paseando por Jaén conocimos su historia, monumentos, cultura, leyendas y, como no, su rica gastronomía.
Con el protagonismo principal puesto en su preciado aceite de oliva; desde el popular pan con aceite hasta los platos más elaborados, todos con el sabor del zumo de aceituna de Jaén.
Entre la calle Maestra, una de las más antiguas de la ciudad, y la también peatonal calle Cerón se encuentran las tabernas con más solera de Jaén.
Punto de encuentro, información y reservas: Oficina de turismo de Jaén
C/Maestra, 8 953 19 04 55 oficinaturismo@aytojaen.es
– See more at: http://www.turjaen.org/noticias/visitas-guiadas-gratuitas-los-espacios-turisticos-municipales-salon-mudejar-y-refugio#sthash.nw4UBxgD.dpuf
Punto de encuentro, información y reservas: Oficina de turismo de Jaén
C/Maestra, 8 953 19 04 55 oficinaturismo@aytojaen.es
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Enlace a Baeza (Jaén)

Un poco de la Historia de Jaén

Serían los íberos los primeros pobladores del Cerro de Sta. Catalina, hacía el año 800-700 a.C.
Con la llegada de los romanos, en estos primeros asentamientos nacería el municipio amurallado de Aurgi.
Es en el S.VII, tras la conquista musulmana, cuando se refuerzan las murallas íbero-romanas. Se edifica en este mismo cerro un alcázar y una alcazaba. Y se inicia el desarrollo urbano de Yayyan (Jaén) en lo que es el actual barrio de la Magdalena.
Siglos después, ante la amenaza de la reconquista, se amplia el Alcázar con la construcción del Castillo de Abrehuí, se refuerza el Alcázar Viejo y se levanta en éste una casa palacio.
En 1246 el rey árabe se rinde y entrega a Fernando III el Santo la ciudad que se convierte en frontera entre el reino cristiano y el musulmán.
A partir de este hecho, Jaén vivirá durante dos siglos la etapa de mayor esplendor.
Los sucesores de Fernando III levantarán el Alcázar Nuevo (actual castillo) en el lugar donde se ubicaba el palacio árabe.
En el S. XV con la expulsión de los musulmanes y el descubrimiento de América, la ciudad de Jaén pierde protagonismo y sus habitantes comienzan a emigrar.
Durante la Guerra de la Independencia, el Castillo de Sta. Catalina es tomado por las tropas napoleónicas que lo acondicionan como cuartel principal del Alto Guadalquivir. Levantan caballerizas, cuarteles, cocinas, una cárcel y un hospital.
En su retirada, las tropas francesas destruyen gran parte de la fortaleza.
«.Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares. 
Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.»

Aceituneros. Miguel Hernández