Parque Natural del Delta del Ebro (Tarragona)

«El buen hombre es el amigo de todos los seres vivos»

Mahatma Gandhi.

Delta del Ebro o la simbiosis perfecta


Hay lugares donde el hombre y la naturaleza parecen haber encontrado el equilibrio perfecto. Esto ocurre en el Delta del Ebro.

Un lugar con un paisaje en perpetua mutación, donde sus habitantes han superado múltiples adversidades y con sentido común se han adaptando a los cambios. Y donde numerosas especies vegetales y animales contribuyen en la supervivencia de este magnífico ecosistema.

La fisonomía actual del Delta del Ebro, es el resultado de un proceso lento, de siglos. Un paisaje de cambios constantes, pues se formó con los sedimentos que el río Ebro fue depositando en la desembocadura.

Parece que seguirá mutando. Pues desde la construcción de los embalses, los sedimentos no llegan hasta el delta. Esto unido a otros factores como el aumento del nivel del mar, ponen en peligro la existencia de este paraíso.

Flamencos en el Delta del Ebro

Dónde está el Delta del Ebro

El Parque Natural del Delta del Ebro es la mayor zona húmedal de Cataluña. Con una superficie de 320 km2. Constituye uno de los hábitats acuáticos más importantes del Mediterráneo occidental. Se localiza en la desembocadura del río Ebro, en la provincia de Tarragona.
Laguna del Delta del Ebro
Delta del Ebro. Laguna Encanyssada

Qué ver en el Delta del Ebro

Nos ha cautivado el Delta del Ebro. Hemos encontrado el sitio ideal para pasear por inmensas playas salvajes; avistar aves solitarias como la garza real o exóticas como el flamenco; presenciar hermosas puestas de sol; desplazarnos en bicicleta entre arrozales, lagunas y canales; conocer rincones auténticos; saborear buenos arroces y pescados…
Y, por unos días, hemos participado de vivir despacio.
Caminos entre canales en el Ddelta del Ebro
Caminos entre canales
Vivienda típica del Delta del Ebro
Construcción típica del Delta junto al canal
Aves en el Delta del Ebro
Infinidad de aves en el Delta del Ebro
Puesta de sol en el Delta del ebro
Puesta de sol desde el Trabucador
Guiso de anguila en el Delta del Ebro
Guiso de anguila, todo un clásico del Delta del Ebro
Mapa del Delta del Ebro
Nuestro mapa

1. Gola de Migjorn

Tuvimos que cruzar el río por el puente nuevo para llegar a S. Jaume d’Enveja (este puente y el de Amposta son los únicos que cruzan el Ebro en el Parque). Desde allí a Gola de Migjorn, una de las antiguas desembocaduras del río Ebro. Va bordeando la isla de Buda y finaliza en la extensa playa de la Alfacada.
Desde el mirador se puede contemplar la playa, la laguna de la Alfacada y la isla de Buda. Con la animada compañía de garzas reales, garcetas, gaviotas y cormoranes.
Garza Real
Garza Real por la carretera hacia Gola de Migjorn
Barco de pesca en Gola de Migjorn
Antigua desembocadura del Ebro. Gola de Migjorn

2. Laguna el Garxal

Ésta es la laguna más joven. Se formó tras una riada que cambió el curso de la desembocadura.
Desde el mirador el Zigurat pudimos apreciar la actual y la antigua desembocadura, la isla de S. Antonio y la isla de Buda.
Después, continuamos una senda que nos llevó hasta un observatorio, adentrándonos en un ecosistema dunar con una rica vegetación compuesta de eneas, carrizo, jacintos marinos… Ya en el mirador de la laguna vimos flamencos, garzas, moritos, cormoranes y ánades.
Desde el embarcadero de la urbanización Riumar salen barcos que recorren este último tramo de la desembocadura del Ebro.
Mirador el Zigurat. Delta del Ebro
Mirador el Zigurat
Desembocadura del río Ebro.
 Desembocadura del Ebro, al fondo la isla de S. Antonio
Aves en la laguna del Garxal
Desde el observatorio de la Laguna el Garxal

3. El Centro del Parque Natural del Delta del Ebro

Canal Vell. No encontramos el mirador, pero en el solitario camino nos sorprendieron garzas reales, moritos y garcetas. Mereció la pena.
Garza Real en el Delta del Ebro
Garza real

4. Deltebre

Esta población se formó con la unión de dos barrios: Jesús y María y la Cava.
Aquí, participamos de dos actividades: paseo en bici y contemplar amaneceres y atardeceres. Siempre el río como protagonista.
Nuestro paseo en bicicleta, discurrió por una senda paralela al río. Durante el recorrido fuimos viendo las trampas para la pesca de angula, las pequeñas barquitas de pescadores y el antiguo transbordador La Cava.
Finaliza la senda en el puente. Que cruzamos para llegar a la isla de Gracia.
En el puente, unos paneles informativos nos aclararon la historia de los transbordadores en el Delta del Ebro, También hay tumbonas y bancos para acomodarse mientras uno contempla el paso del río Ebro o el espectáculo del amanecer.
Ya en la isla de Gracia,  el paseo discurre entre arrozales y vegetación de ribera.* Los transbordadores eran las antiguas embarcaciones utilizadas por los ribereños para cruzar el río. Dejaron de usarse en el año 2010, fecha de inauguración del puente.

Río Ebro a su paso por Deltebre
Río Ebro a su paso por Deltebre. Al fondo la isla de Gracia
Barcas de pescadores en el río Ebro
Barcas de pescadores y trampas de angulas en Deltebre.
Vista nocturna del puente de Deltebre
Vista nocturna del puente desde Deltebre
Vista nocturna en el Delta del Ebro
Deltebre y el Ebro desde la terraza del bar el Mirador

5. Laguna Encanyssada

Es la más grande del Delta, con más de 1.000 hectáreas.

En esta laguna pudimos disfrutar del avistamiento de colonias de flamencos que al atardecer y con la puestas de sol crean un sugerente espectáculo.

Desde el mirador de la Casa de Fustas contemplamos un bonito paisaje acompañado de la algarabía de diferentes aves.
La Casa de Fustas, es una antigua casa de madera que fue traída desde Canadá por un grupo de industriales barceloneses para utilizarla como refugio en las temporadas de caza. Hoy acoge una exposición sobre la formación de las lagunas y de las aves que habitan en el Parque.

Laguna Encanyssada
 Laguna Encanyssada
Canales en la laguna Encanyssada
Canales junto a la laguna
Laguna Encanyssada. Delta del Ebro
Compuerta
Casa de Fustas en el Delta del Ebro
Casa de Fustas
Colonia de flamencos en el Delta del Ebro
Colonia de flamencos en la laguna Encanyssada
Flamencos en el Delta del Ebro
Puesta de sol en el Delta del Ebro
Atardecer en la Laguna Encanyssada

6. Laguna la Tancada

La segunda laguna más grande del Delta del Ebro, antiguamente unida a la Encanyssada. Se encuentra junto a las antiguas salinas de S. Antonio
Gran parte de las lagunas de la Encanyssada y la Tancada se pueden recorrer en coche, haciendo paradas en los diferentes miradores y observatorios. Pero si lo que queremos es bordear todo el perímetro de la laguna, está la Ruta de las Lagunas para hacerla a pie o en bicicleta.
Esta laguna es otro de los lugares donde vimos a los esbeltos flamencos, además de bellos atardeceres.
Flamencos en la laguna de la Tancada
Flamencos en la laguna la Tancada
Flamencos en el Delta del Ebro
Flamenco en vuelo
Flamenco
Anochecer en la Tancada
Anochece en la Tancada
Antiguas salinas de S. Antonio
Antiguas salinas de S. Antonio

7. Poblenou del Delta

Pueblo muy pintoresco formado por blancas viviendas de dos alturas y con patio interior. Sobresale la torre de la iglesia, también pintada en color blanco. Adornan sus calles grandes palmeras.
Tuvo su origen durante la dictadura franquista como pueblo colonizador, con el nombre de Villafranco del Delta. A los colonos se les dio vivienda y tierras de cultivo.
Algunas de estas casas, se han transformado en restaurantes y bares para dar servicio a visitantes y turistas. Nosotros comimos un arroz a la brasa en «Lo Patí de Agustín». Excelente. Eso sí, necesario reservar mesa.
Poblenou del Delta
Poblenou del Delta

8. Torre de San Joan

Saliendo de Poblenou hacia la Laguna de la Tancada, vimos los restos de esta antigua torre de defensa. Una de la muchas que se levantaron en la costa del Mediterráneo para controlar la llegada de barcos piratas.
Torre de San Joan
Torre de San Joan

9. El Trabucador

Se trata de una larga franja de arena (6 km.) que une el Delta con la Península de la Banya. Divide el mar en dos quedando al oeste el mar abierto y al este la bahía de los Alfaques.

Atractivo lugar. Tanto de día, para recorrerlo a pie y llegar hasta las Salinas de la Trinidad y el mirador, contemplando infinidad de aves. Como al atardecer para ver el sol esconderse tras la sierra de Montsiá y después volver la vista al Este para presenciar como la luna (si es luna llena, todavía mejor) aparece sobre el Mediterráneo. Un espectáculo muy romántico, gratuito y para todos los públicos 😉
Puesta de sol en el Trabucador
El sol desaparece tras la sierra de Montsiá
Puesta de sol en el Trabucador. Delta del Ebro
Últimos rayos del día en el Trabucador

10. Punta del Fangar

Esta península de 6km. de largo por 3 km. de ancho es otra de las maravillas naturales que guarda el Delta del Ebro. Un espacio de dunas móviles con un alto valor ecológico por ser lugar de nidificación de aves y refugio de diferentes especies animales.
Sin más construcción que el emblemático faro del Fangar. Merece la pena pasear entre las sugerentes dunas (con algún que otro espejismo) hasta llegar al faro, y realizar el recorrido de vuelta por la playa. Una ruta de aproximadamente 5km. que realizamos en unas 2 horas, mientras disfrutábamos de la soledad y el silencio sólo alterado por el aleteo de patos y gaviotas.
Dunas Punta del Fangar
Dunas Punta del Fangar
Dunas Punta del Fangar
Punta  del Fangar, al fondo el faro y la población de Ampolla
Faro del Fangar
Faro del Fangar

11. Puerto Illa de Mar

En la bahía del Fangar se encuentra este pequeño puerto pesquero. Interesante para conocer las técnicas, aparejos y embarcaciones tradicionales de los pescadores. Además de las bateas utilizadas en la cría y recogida del mejillón.
Es un buen observatorio de aves acuáticas, tanto el puerto como el canal junto a la carretera.
Puerto Illa de Mar
Puerto Illa de Mar
Bateas de mejillones en el puerto Illa de Mar
Barquitas varadas y al fondo las bateas o mejilloneras
Garceta en el Delta del Ebro
Garceta en el puerto
Aves en el delta del Ebro
Correlimos, garcillas y otras aves en los  canales junto al puerto

12. Laguna de les Olles

Esta laguna, la más pequeña, era la antigua desembocadura del río Ebro antes de formarse el Delta. Varios miradores y observatorios bordean su perímetro, para facilitar el avistamiento de colonias de jóvenes flamencos, patos colorados, cormoranes y ánades.
En este lugar fuimos testigos de unas atractivas y solitarias puestas de sol entre mar, laguna y arrozales.
Laguna de les Olles
Observatorio de la laguna de les Olles
Flamencos jóvenes en la laguna de les Olles
Jóvenes flamencos
Flamenco joven en la laguna de les Olles
Joven flamenco
Barca varada. Laguna de les Olles
Laguna de Les Olles
Puesta de sol en la laguna de les Olles
Puesta de sol desde el mirador de la lagunas de les Olles
Laguna y mar desde el mirador de la laguna de les Olles
Laguna y  mar

13. Camarles

En este pequeño pueblo visitamos una de las torres de vigilancia que se levantaron a lo largo del Mediterráneo para prevenir de los ataques piratas. Se trata de una torre cilíndrica que se construyó sobre una alquería islámica.
Una escalera de caracol lleva a la parte superior, donde apreciar unas buenas panorámicas del Delta del Ebro.
(La torre suele estar cerrada, las llaves hay que pedirlas en la Oficina de Turismo)
Camarles

14. La Aldea

Tomamos el camino que indica hacia la ermita y atravesando campos de cereales y huertos, llegamos a este pequeño pero interesante lugar. Se compone de una ermita, una torre defensiva y un castillo. No hay más.
El castillo es de origen islámico y la torre alberga un centro de interpretación.
La Aldea. Delta del Ebro (Tarragona)

15. Amposta

Por un coqueto y llamativo puente colgante entramos en esta villa. Nuestra intención era conocer los restos del recinto fortificado levantado por orden de Ramón Berenguer III.
Realmente, visitar el recinto defensivo, fue un paseo por la Historia. Pues conserva restos de diferentes épocas; desde sus orígenes ibéricos e islámicos hasta construcciones industriales del siglo XIX.
Carteles informativos nos facilitaron la visita, explicando las etapas de su construcción y su momento histórico.
Puente de Amposta
El emblemático puente  de Amposta
Recinto fortificado de Amposta
Restos del recinto fortificado de Amposta
Puente de Amposta de noche
El puente de Amposta iluminado

16. Ullals de Baltasar

Este paraje recuperado tiene un encanto especial. La singularidad lo ponen las pequeñas lagunas circulares con agua transparente llamadas ullals, surgencias permanente de agua dulce procedente de los acuíferos  de las cordilleras cercanas.
A esto, hay que añadirle una vegetación de juncos, carrizos, lirios, sauces blancos y eucaliptos, poniendo la nota exótica los nenúfares blancos.
También una variada fauna, con peces, anfibios, reptiles y numerosas aves. Pudimos ver garzas reales, garcetas, cigüeñuelas, abubillas, carriceros y al colorido martín pescador.
Ullals de Baltasar. Delta del Ebro
Ullals de Baltasar
Ullals de Baltasar. Delta del Ebro
Ullals
. Nenúfares. Nenúfares en las Ullals de Baltasar.
Nenúfares en las ullas de Baltasar

17. San Carlos de la Rápita

Aunque hubo asentamientos anteriores, la creación de este municipio se produce en el Siglo XVIII. Cuando Carlos III ordena la construción de un puerto con intención de que fuera el más importante del Mediterráneo. Así como de un núcleo urbano en el barrio pesquero de La Rápita.
Se llega a construir el canal de navegación que une Amposta con la Rápita y se inician las obras de otros edificios que quedan inacabados por la muerte del monarca.
La Glorieta y la iglesia Nueva son dos de los edificios proyectados por Carlos III y que quedaron incompletos. Junto con la plaza Carlos III y la Torre de Guardiola coronada por una estatua del Sagrado Corazón (con unas bonitas panorámicas de la ciudad) son las construcciones más emblemáticas de San Carlos de la Rápita.

Interesante también conocer los viveros de mejillones y ostras en la Bahía de los Alfaques.

Vistas nocturnas de San Carlos de la Rápita
Vistas nocturnas de S. Carlos de la Rápita desde la Torre Guardiola
San Carlos de la Rápita . Luna llena en San Carlos de la Rápita
San Carlos de la Rápita bajo la luna llena

18. Sierra del Montsia

Y de un paisaje marítimo, de arrozales, canales y lagunas nos desplazamos a un bosque tupido de encinas, madroños, durillo, romero, palmitos… en la Sierra de Montsia. De divisar aves limícolas pasamos a presenciar el vuelo de aves rapaces y a escuchar el canto de pajarillos.
Hicimos una ruta que lleva hasta la piedra llamada la Foradada desde donde se divisa todo el Delta del Ebro.
Por el camino, hicimos paradas en el área interpretativa del Bosque del Bugar para informarnos de la fauna y flora de la zona y para ver unas encinas gigantes junto a unos antiguos hornos de cal.
Ya en la cima nos topamos con los restos de la Masia de Mata Redona.
La Forada
Senda de subida a la Foradada
Bosque mediterráneo en la Sierra del Montsia
Exótico bosque mediterráneo
Panorámica del Delta del Ebro desde la Sierra del Montsia
El Delta del Ebro desde la sierra del Montsiá
Y esto fue lo que vivimos durante nuestro viaje al Delta del Ebro. Era principio de la primavera por lo que los campos de arroz estaban todavía en el letargo del invierno, en color tostado. Tendremos que volver para verlos en color azul, cuando los inundan; en color verde, cuando crece el cereal; y en color dorado anunciando la recogida.
Arrozales en el Delta del Ebro
Arrozales en el Delta del Ebro