Qué ver en la Dalt Vila (Ibiza). Guía con plano para visitar el centro histórico de Ibiza
Dalt Vila, la cuna de Ibiza y Patrimonio de la Humanidad
Ibiza es sol, playa y fiesta. Pero también es riqueza natural, monumental, histórica, y artística. A las cuestiones qué ver en Dalt Vila, Patrimonio de la Humanidad y una de los centros históricos más apasionantes del Mediterráneo, responde esta entrada.
Para empezar, conviene destacar que la isla de Ibiza (con una superficie de poco más de 570 km2) atesora cuatro elementos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, bajo la denominación “Ibiza, Biodiversidad y Cultura”.
Forman parte de este reconocimiento: el Yacimiento fenicio de Sa Caleta, la Necrópolis de Puig des Molins, el Parque Natural de las Salinas y el casco histórico Dalt Vila, al que está dedicado este post.
Qué ver en la Dalt Vila. Ibiza
- Catedral
- Casa de la Cúria
- Centro de Interpretación de la Ibiza musulmana
- Castillo
- Recinto fortificado
- Museo-Casa Broner
- Barrios marineros
- Puerto
- Museo de Arte Contemporáneo
- Necrópolis Puig de Molins
Mapa imprescindibles Dalt Vila
QUÉ VER EN LA DALT VILA DE IBIZA
Pero antes déjame que te cuente:
Motivos de la declaración de Patrimonio de la Humanidad
En el año 1999 Dalt Vila fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Este reconocimiento internacional estima el valor histórico, cultural y arquitectónico de la acrópolis; un testimonio excepcional de urbanización y vida social de las colonias fenicias.
Considera que la Dalt Vila es una de las fortalezas costeras mejor conservadas del Mediterráneo.
Su valor histórico transciende hasta su origen en el siglo VII a.C., cuando es fundada por los fenicios procedentes de Sa Caleta.
Tiempo después, sería una ciudad púnica, romana y posteriormente la ciudad islámica de Madina Yabisa.
En el siglo XII es conquistada por los cristianos e incorporada a la Corona de Aragón.
Cabe destacar su riqueza cultural, legado del cruce de civilizaciones. Así como su patrimonio arquitectónico visible en su admirable acropolis, con callejuelas y placitas protegidas por la extraordinaria muralla.
Qué ver en la Dalt Vila y los barrios marineros
Son muchos los detalles que hacen de la Dalt Vila un lugar atractivo, interesante, además de ecléctico y singular.
La primera imagen es una postal de viviendas blancas escalonadas, con la muralla protegiendo el conjunto y la catedral coronando.
Ya en el interior, nos dejaremos llevar por las estrechas y empinadas callejuelas de la Dalt Vila y los antiguos barrios marineros. Embriagados por la luz mediterránea y el contraste cultural.
1. Catedral de Ntra. Sra. de las Nieves
El monumento más emblemático de Ibiza, se alza en la zona más elevada de la Dalt Vila. En el mismo lugar donde hubo un templo romano, sustituido después por una mezquita. Y que probablemente, también fue el lugar elegido por fenicios y púnicos para orar a sus dioses.
Este templo se levantó en el s. XIII, tras la conquista cristiana.
Su exterior es sobrio y austero. Los contrafuertes y la torre campanario, de planta triangular, le confieren un aspecto compacto.
En el ábside se abren unas bonitas ventanas con arcos apuntados y vidrieras. El interior está decorado con detalles de estilo barroco, contrastando con la sencillez del exterior.
Cuenta con un pequeño museo diocesano que ocupa la sala capitular y la sacristía. Expone pinturas, tallas, objetos litúrgicos y un interesante muestrario de joyas ibicencas recopiladas de las iglesias de la isla.
Qué ver en Dalt Vila
2. Casa de la Cúria
En la misma plaza de la catedral se alza este edificio que albergó la sede de los Tribunales de Justicia de la isla.
Se levantó en el siglo XV aprovechando las paredes de la muralla andalusí.
Actualmente, funciona como Oficina de Turismo y como centro de interpretación de la Ibiza musulmana.
Son interesantes los detalles góticos del exterior: la puerta de entrada a la oficina de turismo (antiguamente era una ventana), el escudo y las ventanas geminadas.
Qué ver en Dalt Vila
3. Centro de Interpretación de la Ibiza musulmana
Un espacio imprescindible para conocer cómo fue la llegada de los musulmanes a la isla y qué aportaron a la agricultura, comercio, urbanismo…
Una forma de recuperar las huellas dejadas por la cultura musulmana en la Dalt Vila.
Qué ver en Dalt Vila
4. Castillo de la Dalt Vila
Aunque no se puede visitar, pues se está restaurando para convertirlo en Parador Nacional, si pueden apreciarse los edificios levantados entre los siglos XVI y XVIII: el castillo, la torre del Homenaje y la Casa del Gobernador.
En este mismo espacio también estuvo la acrópolis de púnicos y romanos, después la almudaina y el cuartel militar de los árabes.
Desde este lugar las vistas son extraordinarias. Alcanzan el puerto, la playa D’en Bossa, las salinas e incluso se divisa Formentera en días despejados.
Qué ver en Dalt Vila. Ibiza
5. Recinto fortificado de Dalt Vila
Todo el conjunto de la Dalt Vila queda protegido por los 1.800 mts. de muralla levantada en el siglo XVI, reinando Felipe II.
Está considerado como uno de los recintos fortificados mejor conservados de todo el Mediterráneo.
Mantiene los siete baluartes y las cinco puertas, también el patio de armas y el polvorín.
El baluarte de San Pedro es uno de los más complejos por el desnivel del terreno. Cuenta con una unidad museográfica que informa sobre la construcción de la muralla y el uso de la artillería. La visita continúa en el baluarte de San Jaime.
Qué ver en Dalt Vila
6. Museo-Casa Broner
Un espacio poco conocido de la isla y que me encantó. No lo descartes si visitas la ciudad.
Erwin Broner fue un arquitecto y pintor alemán de origen judío. Se instaló definitivamente en la isla en el año 1959. Aunque la primera vez que llegó a Ibiza fue en 1933 huyendo del nazismo.
Tuvo un papel destacado en el desarrollo de la arquitectura racionalista de la isla. Proyectó unas cincuenta obras, de las que se construyen treinta.
Las obras de Broner se encuentran en distintos enclaves de la ciudad, principalmente en el puerto y los barrios marineros, pero también en Figueretas, Santa Eulalia… e incluso en Formentera,
En 1960 Broner adquiere un solar en el barrio marinero de Sa Penya y allí construye su casa, hoy convertida en museo. Conserva la estructura y mobiliario original. Todo diseñado por él.
Declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.
La Casa Broner está abierta al público de martes a viernes de 10 a 16.30 horas. Sábados y domingos de 10 a 14 horas.
7. Barrios marineros Dalt Vila
Y dejando la Dalt Vila, nuestra visita continúo por los barrios marineros que crecieron a la sombra de las murallas: La Marina y Sa Penya.
De la fisonomía de entonces queda poco, pues las calles del barrio de la Marina se han llenado de bares, tiendas de ropa, puestos de artesanía, galerías de arte, restaurantes… y también del bullicio de artistas callejeros, gogós, animadores de discotecas y turistas.
8. Puerto de Ibiza
Bien merece una visita de día para completar nuestra visita cultural e histórica por la Dalt Vila, pues este puerto natural tiene una larga historia.
Hay que remontarse al año 650 a. C. cuando los cartagieneses escogen Ibiza como enclave estratégico para sus operaciones por el Mediterráneo. El puerto se convirtió en una importante base naval de su armada.
Todas las civilizaciones que pasan por la isla mantuvieron activo este puerto. Las actuales construcciones datan del siglo XX.
Imprescindible también una visita en las noches de verano para disfrutar del animado ambiente nocturno.
Qué ver en Dalt Vila
9. Museo de Arte Contemporaneo de Ibiza
Se ubica en el baluarte de Sant Joan. Ocupa la antigua Sala de Armas de la Real Fuerza de Ibiza, una construcción militar del siglo XVIII.
Durante el proceso de rehabilitación, se encontró un interesante hallazgo arqueológico: un conjunto de viviendas púnicas del siglo IV a.C.
El Museu d’Art Contemporani d’Eivissa (MACE) compagina exposiciones temporales de pintura y escultura con la colección permanente, además de los restos arqueológicos.
10. Necrópolis de Puig des Molins
La necrópolis más extensa y mejor conservada de todo el Mediterráneo occidental: una verdadera joya arqueológica.
Fue el cementerio de la ciudad de Ibiza durante toda la antigüedad; desde la fundación de Ibosim por los fenicios (S. VII a.C.) hasta la época romana.
Se calcula que son más de 4.000 hipogeos (galerias excavadas con fines funerarios) los que componen esta necrópolis. Sólo son visibles 340, la mayoría de origen púnico. Se pueden visitar los denominados Hipogeos de la Mula, descubiertos por casualidad cuando una mula cayó en una de las galerías funerarias.
El museo de la Necrópolis expone miles de objetos, aunque es tan solo un 3% de todo lo encontrado en el yacimiento. El resto está pendiente de estudio.
Otro lugar imprescindible si visitas la ciudad con ganas de conocer su riqueza cultural, histórica y monumental.
La Necrópolis de Puig des Molins fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.