Ruta del Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo. Parque Nacional de Cabañeros (Toledo)

“La naturaleza no hace nada superfluo, nada inútil, y sabe sacar múltiples efectos de una sola causa.” 

Nicolás Copérnico.

Cabañeros y sus beneficiosos efectos

Pasear por el campo es una actividad muy beneficiosa para nuestra salud. Físicamente, mejora la respiración, fortalece músculos, huesos y articulaciones, estimula la circulación sanguínea, refuerza nuestro corazón, y si durante el paseo hace sol, tomamos un extra de vitamina D.
Anímicamente, también nos aporta muchos beneficios; alivia el estrés, la ansiedad, nos proporciona un efecto calmante y sensación de bienestar…
Y a todos estos beneficios, se le añade el placer de estimular los sentidos.
En esta ocasión nos llenamos de salud realizando la ruta del Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo en el Parque Nacional de Cabañeros.

 Ruta Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo

La ruta del Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo o Sendero de los Navalucillos tiene muchos atractivos, pues discurre por la zona más montañosa y abrupta del Parque Nacional.

Finaliza en el Rocigalgo, máxima altitud de los Montes de Toledo con 1448m.

Pero antes, nos acerca hasta dos preciosas cascadas, la del Chorro y la de la Chorrera Chica.

Además, nos permite disfrutar de una abundante y variada vegetación. Compuesta por especies típicas de bosques mediterráneos (encina, quejigo y rebollo) y por otras más singulares para esta zona (tejo, acebo o abedul).

Esta ruta nos permitió descubrir el Parque Nacional de Cabañeros a través de los sentidos. Pues las dos personas encargadas de guiarnos nos iban indicando: «mirad un tejo», «¿veis esos árboles de un verde más brillantes? son quejigos»; «esos trinos que se escuchan son de un águila imperial»; «si tocáis esta hoja es de tacto aterciopelado, es un rebollo»; «lo que huele tan bien es romero»…
Exploramos el Parque con la vista, el oído, el olfato, el tacto e incluso el gusto, pues nos enseñaron unas plantas comestibles que saboreamos las más atrevidas.
Y estas son algunas de las bellas estampas que el Parque Nacional de Cabañeros nos regaló. Además de un saludable día.
Abedul
Abedul en zonas soleadas y húmedas
Majuelo o espino albar
Majuelo o espino albar
Bosque de rebollos. Bosques con musgo
Bosque de rebollos
Cascada del Chorro en el Parque Nacional de Cabañeros
Cascada del Chorro (18mts.)
Setas
Otoño en los Montes de Toledo
Vistas de la ruta del Chorro
Vistas desde el camino hacia la Chorrera Chica
Senda excavada en la roca por la ruta de Cabañeros
Cortados de subida a la Chorrera Chica
Cortados en la subida a la Chorrera Chica
Cadenas por la ruta del Chorro
Cadenas en el cortado para facilitar el paso hacia la Chorrera Chica
Chorrera Chica en Cabañeros
Chorrera Chica. Cabañeros
Puesta de sol en Cabañeros
Puesta del sol en Cabañeros

Dato técnicos de la ruta

Dificultad baja-media.

Recorrido de 4 km. hasta el Chorro, 5,5 km. hasta la Chorrera Chica y 9 km. hasta el Rocigalgo.

Centro Administrativo del Parque Nacional de Cabañeros, para reservas de rutas guiadas: Telf. 926 78 32 97

Enlace a otras rutas por el Parque Nacional de Cabañeros

Ruta Boquerón de Estena

La berrea en Casa Palillos (Cabañeros)

Ruta Plaza de los Moros y Centro de Visitantes de Horcajo de los Montes

Senda La Viñuela

Mapa del Parque Nacional de Cabañeros
Mapa Parque Nacional de Cabañeros

Dónde está el Parque Nacional de Cabañeros

Los Montes de Toledo son una cadena montañosa que se extiende desde el suroeste de Toledo hacia Extremadura, entre las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana.
En estos montes, se encuentra el Parque Nacional de Cabañeros. Limitado por los ríos Bullaque y Estena, con los macizos de Chorrito y Rocigalgo.

Fauna y vegetación del Parque Nacional de Cabañeros

Es la mejor y más extensa representación de paisaje de bosque mediterráneo y contiene una gran variedad de especies botánicas. Está dividido en dos superficies: la raña (llanura) y las sierras.
Aparte de plantas como jara, brezos, zarzas, madreselva, romero, helechos… se pueden distinguir masas arbóreas de: encinares (los más abundantes), alcornocales (en las zonas más cálidas), quejigares (en las zonas más húmedas y frías), rebollares (en las zonas más elevadas) y bosques de ribera con chopos, sauces, fresnos y alisos.
También se pueden ver árboles singulares para estas latitudes como el tejo, el abedul y el acebo.
En cuanto a la fauna abundan los jabalíes, ciervos y corzos. También garduña, zorro y gato montes.
Entre las aves es fácil observar buitres leonados y negros. Más difícil de ver es el águila imperial, el águila culebrera, el gavilán y la cigüeña negra pues están en peligro de extinción.

Geología en el Parque Nacional de Cabañeros

Además de la fauna y la flora, el Parque Nacional de Cabañeros cuenta con un tercer recurso singular: su geología.
Se pueden recorrer zonas con fósiles de hace más de 400 millones de años, de cuando este territorio era mar.
En Navas de Estena se encuentran los restos fosilizados del gusano gigante más antiguo descubierto hasta el momento.

Otros datos de interés

Cabañeros debe su nombre a las chozas de los pastores y carboneros utilizadas como refugio temporal.

La declaración de Parque Natural fue fruto de las movilizaciones de vecinos, ecologistas y pacifistas ante la amenaza de convertir la zona en un campo de tiro del Ejercito del Aire.

Tras cinco años de lucha, en 1988, el gobierno declara este territorio Parque Natural. Más tarde, en 1995, es declarado Parque Nacional de Cabañeros.

Paisaje de sierra  en el Parque Nacional de Cabañeros
Paisaje de sierra en el Parque Nacional de Cabañeros.
Paisaje de raña en el Parque Nacional de Cabañeros
Paisaje de raña en el Parque Nacional de Cabañeros