Ruta de los Molinos del Río Perales. Navalagamella (Madrid)

 «¡ Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!»

Las encinas. Antonio Machado

Molino, río, laderas y encinares

Los protagonistas principales de la ruta de los Molinos del río Perales son los restos de los antiguos molinos hidráulicos.
Son verdaderas obras de ingeniería que se levantaron en la ribera del río para aprovechar los cauces fluviales y producir la energía necesaria para moler el grano.
Como el río Perales sólo tiene caudal en los meses de invierno y en primavera (con el deshielo), los molinos de esta zona son los denominados molinos de cubo.
Funcionaban con una presa que tomaba el agua del río y era conducida por un canal (caz) con la pendiente necesaria para que cayese en el cubo de presión. La rueda hidráulica o rodezno recibía el impulso del agua al caer sobre sus palas, y efectuaba un movimiento giratorio que iba triturando el grano.

Historia de los molinos del río Perales

Desde la época romana hasta mediados del siglo XX, los molinos hidráulicos harineros tuvieron mucha importancia en el desarrollo socioeconómico de las regiones en las que estaban enclavados.
Las poblaciones de los alrededores de Madrid, estaban obligadas a suministrar a la capital lo que se denominaba «pan de registro». La falta de este alimento daba lugar a revueltas y motines, como el Motín de Esquilache.
En los ríos y arroyos de la Comunidad de Madrid hubo un buen número de molinos harineros. Durante la Edad Media formaban parte de los señoríos y solo los señores podían construirlos. En épocas posteriores pasaron a ser propiedad de órdenes religiosas y de la nobleza.
Molinos del río Perales

Características de la ruta los molinos del río Perales

Esta interesante ruta ecológica es un paseo por la ribera del río Perales y la Cañada Real Leonesa.
Se trata de una ruta circular de poco más de 7 Km. con una dificultad baja y el tiempo estimado es de 2 horas y 30 minutos.
Pero si te apasiona la fotografía o las construcciones de ingeniería, probablemente el tiempo pasará muy deprisa y necesitarás algo más para finalizarla.
Dos opciones de la ruta de los Molinos del Río Perales:
  • A. – Desde la población de Navalagamella .
Continuar por la carretera de Valdemorillo y llega a los fortines de la Guerra Civil.
De ahí se toma el camino de Quijorna hasta encontrarnos con el puente Medieval, el Molino Serrano y el Molino del Real Monasterio de El Escorial. S
Siguiendo las señales de la ruta llegamos al Molino de Manuel Carretero. Una vez en el puente de la carretera de Navalagamella a Valdemorillo, se continúa por el margen izquierdo hasta encontrar el Molino de Baltasar, poco después el Molino Alto.
  • B. – Otra posibilidad es recorrer sólo la zona norte del río Perales.
Dejando el coche en el aparcamiento del Mirador del Hondillo (Navalagamella), podemos disfrutar de las bonitas vistas que ofrece el mirador y recorrer la senda que lleva hasta el Molino Alto y el Molino de Baltasar. 

Otros detalles de la ruta

Es recomendable realizar esta ruta en invierno o primavera porque parte del encanto lo pone el río Perales y en épocas estivales o de escasas lluvias llega a secarse.
El río Perales, afluente del Alberche, es uno de los ríos mejor conservados de la Comunidad de Madrid, desde el punto de vista medioambiental.
A lo largo del recorrido, nos vamos a encontrar con carteles sobre la vegetación y el funcionamiento de los molinos.
También hay varias zonas con bancos y mesas de madera por si vamos provistos de almuerzo.
Río Perales
Río Perales
río Perales
Ruta de los Molinos del Río Perales
Molinos de  cubo en el río Perales
Molino Alto
Cubo de presión, molino de agua
Cubo de presión.

Vegetación en la ruta molinos del río Perales

Otro de los encantos de esta ruta de los molinos es su vegetación.
Nos encontramos con uno de los mayores encinares de la Comunidad de Madrid, acompañado de lavanda, jara, tomillo… vegetación de ribera y hasta vimos algunos ejemplares de enebro.
Como dato curioso, Navalagamella cuenta con un ejemplar de encina declarado Árbol Singular de la Comunidad de Madrid debido a su magnifica copa de más de 12 metros de diámetro y con una curiosa forma de seta.
Encinares de Navalagamella
Ruta de los Molinos del Río Perales