Jardín Botánico Madrid

«Siempre hay flores para el que desea verlas».

Henri Matisse (Pintor Francés)
 

Jardín Botánico, un museo verde

El Jardín Botánico de Madrid es un museo de plantas y árboles ubicado en el Paseo del Prado, en el llamado Triángulo del Arte (Museo del Prado, Museo Thyssen Bornemisza y Museo Reina Sofía).
 
Fue fundado en 1755 por Fernando VI en el Soto de Migas Calientes (actualmente Puerta de Hierro, junto al Manzanares).
 
El proyecto inicial va ampliándose con más especies y en 1781 Carlos III ordena el traslado a su emplazamiento actual.
 
A principios del s. XIX se convierte en uno de los jardines botánicos más importantes de Europa.
 
Jardín Botánico de Madrid
Estatua Carlos III. Jardín Botánico de Madrid

Cómo es el Jardín Botánico de Madrid

El Jardín Botánico de Madrid se divide en cuatro terrazas:

1. Terraza de Cuadros
 
Compuesta por plantas ornamentales, aromáticas, medicinales, frutales, de huerta y plantas de bosque de ribera de la Comunidad de Madrid. 
Dentro del conjunto de plantas ornamentales destacar la rosaleda, donde se pueden ver  esas rosas antiguas que se caracterizan por su delicadeza, sus abundantes pétalos en colores pastel, y su aroma a mirra, té…

Al fondo de esta terraza se encuentra la rocalla.

2. Terraza de las Escuelas
 
Las plantas están colocadas siguiendo un orden científico. Es un recorrido por el reino vegetal, desde las plantas más primitivas, como los helechos, hasta las más evolucionadas.
 
En el centro de esta terraza se encuentra la escultura de Carlos III.
 
3. Terraza de Plano de Flor
 
Planteada como un jardín de estilo romántico, con una variada representación de árboles y arbustos. En el centro se encuentra el estanque de Linneo, frente al Pabellón de Villanueva. 
 
Esta terraza aparece bordeada por un emparrado (construido en 1786) con representación de las variedades de vid más comunes que se cultivan en España.
 
Al norte se sitúan el invernadero Santiago Castroviejo Bolibar, que está distribuido en tres secciones con diferentes climas: desértico, subtropical y tropical.
La Estufa de Graells que es un invernadero del S.XIX construido para proteger a las plantas que no resistían las condiciones climáticas del exterior.
 
Entre el Pabellón de Villanueva y los invernaderos se encuentran las plantas suculentas.

4. Terraza Alta o de los Laureles

Bordeada por setos de laureles, expone la colección de bonsáis donados por Felipe González al CSIC. Se compone de 109 ejemplares que representan casi todas las especies autóctonas de la flora española.

 
Plantas en el jardín Botánico de Madrid
Flores rojas y amarillas
 
Camino terraza de las Escuelas en el Botánico de Madrid
Camino de la Terraza de las Escuelas
Pabellón de Villanueva en el Botánico de Madrid
Pabellón de Villanueva
Cactus en el jardín Botánico de Madrid
Invernadero
Estufa de Graells
Emparrado junto a la Estufa de Graells
Plantas suculentas en el Botánico de Madrid
Plantas suculentas







Bonsai de Felipe González
 
Bonsai de Felipe González
Bonsai del Botánico de Madrid

Árboles Singulares

El Jardín Botánico cuenta con 18 árboles incluidos en el Catálogo de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid: el Olmo «El pantalones», el Pino Llorón del Himalaya, el Árbol del Hierro…
 
Están dispersos por el jardín, con carteles informativos junto al árbol indicando que estamos ante un ejemplar singular.
 
Algunos de estos ejemplares fueron plantados en el S. XVIII.
Olmo el Pantalones
Olmo «El Pantalones»
 

Cuándo visitar el Jardín Botánico

 
¿La mejor fecha para visitar el Jardín Botánico de Madrid? Pues si es posible, lo ideal es hacer una visita en cada estación del año, ya que las impresiones y sensaciones son muy diferentes.
 
En verano cuando el mercurio de los termómetros de la capital asciende, el Jardín Botánico se convierte en un oasis en el centro de la ciudad. Momento para disfrutar el jardín bajo las sombras de árboles centenarios.
 
Cuando los pinceles del otoño tiñen los árboles de los más variados ocres, naranjas, marrones… y los caminos se alfombran con las hojas caducas, el Jardín Botánico se llena de encanto y melancolía.
 
En esta estación, algunas calles se dejan sin barrer y se cubren de hojas de los más variados colores para sentir el otoño con la vista, el olfato y el oído.
 
Desnudos los árboles del Jardín Botánico, es el momento de contemplar el letargo en las plantas y los árboles. En invierno es interesante ver los bonsáis de hojas caducas.
 
Con la llegada de la primavera, estalla en colores, aromas y cantos de pájaros. Son los días más alegres y vistosos del Jardín Botánico.
 
(Las fotos de este post fueron tomadas en primavera).
 
Flores blancas pequeñas
 

Historia de los jardines botánicos

 
Los jardines botánicos tienen su origen en los huertos y jardines conventuales de la Edad Media. Surgen como jardines de plantas medicinales con el objetivo de abastecer las boticas y de ampliar los conocimientos médicos.
Los primeros que emplearon los jardines con estos fines fueron los chinos.
 
Después del descubrimiento de América, estos jardines y huertos se desarrollan y se amplían con más variedad de plantas como si fuesen enciclopedias botánicas.
 
Será en el Renacimiento cuando se crean los primeros jardines botánicos, donde se cultivan numerosas especies de plantas con fines educativos y de investigación. El primero fue el de Pisa en 1524.
 
 
 



 

 

 

 

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