Qué ver en Tarragona (ciudad)

«Tarraco urbs est en his oris maritimarun opulentissima» (Tarraco es el puerto más rico en esta costa)

Pomponio Mela

Tarragona, cuna de la Hispania romana

Mitos y leyendas cuentan que cuando el dios Júpiter llegó a Tarragona, quedó prendado por su belleza hasta el punto de abandonar a su esposa por tan hermoso lugar.

Cuenta la historia, que en el s. III a. de C. los romanos también fueron seducidos por Tarraco. Se enamoraron de su ondulada costa, sus fértiles campos, su próspero mar y su agradable clima. 

Aunque el factor determinante para que Escipión el Africano estableciera en este enclave su cuartel de invierno, fue su estratégica situación. Pues contaba con puerto natural y con una colina para controlar las vías de comunicación, tanto por tierra como por mar. 

Sucedía en el año 218 a. de C. En la misma fecha que se iniciaba la Segunda Guerra Púnica comenzaba Tarraco su andadura.

Era la primera fundación militar romana fuera de Italia y la simiente de la futura Hispania.

Durante el Imperio romano fue una de las principales ciudades de Hispania y capital de la provincia Hispania Tarraconensis. Llegando a ser una de las urbes más importantes del Mediterráneo occidental.

Esta fascinante historia ha dejado un asombroso legado. Una ciudad de arcos, acueductos, circos y anfiteatros mirando al mar. 

Hoy, Tarraco es Tarragona, una admirable capital que puede presumir de un conjunto arqueológico reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Incluso de otros dos reconocimientos: la Dieta Mediterránea y los Castells, ambos declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Tarragona Patrimonio de la Humanidad

Torre humana. Castells en Tarragona

 

Qué ver en Tarragona

Tarragona es una ciudad muy cómoda y agradable de visitar.

Pasear por ella es un placer y un divertido ejercicio para la imaginación. A la vez que vamos descubriendo sus interesantes monumentos, vamos figurándonos como era en tiempos de romanos.

Tarragona cuenta con un legado visible y visitable. Otro visible pero que aún no se puede visitar pues se está acondicionando. Y el que todavía duerme bajo el suelo, ese que aparece cuando se inicia alguna obra. Pues, como nos decían: «Siempre sale algo».

Por lo que tengo claro que si visito la ciudad dentro de unos años, añadiré algún punto más al siguiente listado.

10 Imprescindibles para conocer Tarragona

1. Anfiteatro romano

Emblema de la ciudad. Es el monumento que más destaca, tanto por grandiosidad como por la bonita composición de arquitectura romana con el mar de fondo.

Fue construido en el s. II d. C. sobre un recinto funerario, a extramuros de la urbe romana.

Lugar elegido por dos motivos: 1. Estar cerca del mar facilitaba el desembarco de los animales participes del espectáculo. 2. La pendiente natural se aprovechó para situar las gradas.

Tiene forma de eclipse y aforo para 15,000 personas.

Entre los espectáculos que aquí se celebraban están: las muneras (luchas de gladiadores) y las venationes (lucha de animales). Las luchas de gladiadores y las carreras de carros eran los espectáculos más populares.

En el siglo VI, los cristianos levantan una iglesia a un lado de la arena, reutilizando los sillares de las gradas.

Sobre este templo cristiano se construye la iglesia de Santa María del Milagro (S. XII) en estilo románico.

Anfiteatro romano de Tarragona

2. Circo romano

Aunque gran parte del circo se encuentra oculto, bajo las viviendas que se han ido levantando a lo largo de los siglos. es fácil hacerse una idea del tamaño que llegó a tener.

Más, si tenemos en cuenta sus medidas: 325 m. de largo y hasta 115 m. de ancho. Con aforo para 30,000 espectadores.

Tan sólo una esquina, una pequeña porción de esta construcción romana, es visible: la Puerta Triunfalis, parte del graderío y la vuelta interior (túnel que sujeta el graderío).

Es uno de lo circos romanos mejor conservados del mundo. También los túneles ostentan un récord por sus dimensiones y conservación.

Se levantó en el s. I. d.C. dentro de la ciudad. Estaba destinado a las carreras de carros, juegos de circo y teatro.

Las carreras de carros son una de las tradiciones más antiguas de Roma, documentada en el S. VIII a. C. Los carros eran tirados por dos caballos, bigas o por cuatro, cuadrigas.

Con el paso del tiempo, el circo tuvo otras funciones y sufrió grandes transformaciones.

En el S. XIV, se construye una nueva línea de muralla, dejando la fachada del circo como lienzo interno. Se levantaron 4 torres defensivas, aunque sólo se conserva la de las Monjas o Miramar.

Acabó formando parte de los cimientos del centro urbano de Tarragona, y probablemente éste sea el motivo de su óptima conservación.

Actualmente, se puede visitar el graderío, la torre de las Monjas y la vuelta interior, donde un interesante audiovisual nos permitirá viajar a la época cuando en Tarraco se hablaba latín.

Vistas del circo romano de Tarragona
Circo romano y ciudad moderna

 

Vueltas interiores del circo romano de Tarragona. Tarraco
Vuelta interior del Circo

Vueltas interiores del circo romano de Tarraco

3. Torre del Pretorio

Junto al circo se encuentra la Torre del Pretorio. Una construcción del s. I. que permitía el paso desde la ciudad baja al Foro principal, por medio de escaleras y pasadizos subterráneos.

En el siglo XII los reyes de Aragón instalan aquí su residencia.

Hoy, la Torre alberga el Museo Nacional Arqueológico, con monumentos funerarios, esculturas, sarcófagos… y una maqueta de la ciudad medieval.  

Unos interesantes paneles dan información sobre diferentes partes de la urbe romana, indicando su ubicación actual.

Su azotea es uno de los mejores miradores de Tarragona.

Escultura romana en Tarragona
Escultura romana con más de 2000 años de antigüedad

Torre del Pretorio

Vistas desde la Torre del Pretorio en Tarragona
Vistas desde la Torre del Pretorio

4. Murallas

Para conocer las dos murallas de Tarragona, su historia, los métodos constructivos utilizados… nada mejor que recorrer el llamado Paseo Arqueológico.

Se trata de un circuito entre las dos murallas que protegieron la ciudad: la romana del S.II a. C. y la medieval del s. XV.

Un agradable paseo entre los lienzos guardianes de Tarraco romana y Tarragona medieval, con unas magníficas vistas a la ciudad y campos colindantes.

 

Murallas de Tarragona

5. Plaza del Pallol

Esta pintoresca plaza se sitúa en la parte alta del centro histórico.

En ella se conservan restos del Foro Romano, junto a otras interesantes construcciones: una de las puertas de la muralla, un edificio medieval con soportal y el edificio de la Antigua Audiencia

En el edificio de la Antigua Audiencia se expone una maqueta de Tarraco. de la época de su mayor esplendor (S. II d. de C.)

Imprescindible para conocer las dimensiones y el planteamiento urbanístico de la Tarragona romana.

Plaza del Pallol en Tarragona

Maqueta de Tarraco del siglo I a. C.

6. Acueducto de les Ferreres

Entrando a la ciudad por la N-240 nos sorprendió este magnífico representante de la ingeniería romana. Tanto por sus dimensiones 217 m. de largo y 25 m. de alto, como por su excelente estado de conservación.

Fue construido en el siglo I a. de C. y se utilizó hasta el siglo XVIII. Suministraba agua desde el río Francolí hasta la urbe, en un recorrido de 25 km.

 

7. Catedral de Santa Tecla

En una coqueta plaza medieval, donde estuvo el templo romano dedicado a César Augusto, se encuentra la catedral de Santa Tecla.

Se empezó a construir en el siglo XII, finalizando las obras dos siglos después. Por tanto, es un templo en estilo románico y gótico.

Disfrute admirando la portada: el gran rosetón, la escultura de la Virgen en el mainel de la puerta, el tímpano con escenas del Juicio Final, las estatuas de los apóstoles y profetas…

El interior guarda otras interesantes obras: el claustro con una bonita puerta románica y una antigua cloaca romana, el cimborrio octogonal, las vidrieras góticas, el coro…

También es interesante bordear el templo para contemplar otros detalles como las gárgolas, el cimborrio, la torre y ¡SORPRESA! nos toparemos con la hermosa arcada del antiguo Hospital de Santa Tecla. 

Admirable, la galería porticada con cinco arcos de medio punto apoyados en columnas. Así como las ventanas de los pisos superiores delicadamente decoradas.

Catedral de Santa Tecla. Tarragona

Apostoles de la catedral de santa Tecla. Tarragona

Antiguo Hospital de Santa Tecla en Tarragona
Hospital de Santa Tecla

8. Barrio medieval 

Callejear y callejear, para sentir la esencia de la ciudad. 

Descubriendo e imaginando ¿qué pasado romano estaremos pisando?

Barrio medieval de Tarragona

9. Rambla Nova y Balcón del Mediterráneo

Conocer la Tarragona más contemporánea también fue parte de nuestra visita. 

Un paseo por la Rambla Nova, donde hicimos parada para tomar un helado y ver la escultura dedicada a los Castellers, nos llevó hasta el Balcón del Mediterráneo.

El Balcón es un mirador con unas vistas geniales: el mar, el anfiteatro, el puerto, la playa de Miracle…

No olvidamos «tocar el ferro», como dicen los tarraconenses, que por lo visto da buena suerte.

Rambla Nova y Balcón del Mediterráneo en Tarragona

10. Castell 

Había visto los castells por la tele y me apetecía verlo en directo. Más, cuando la casualidad nos llevó a conocer a una castellers que nos contó historia, técnicas, valores y anécdotas de estas torres humanas.

Los orígenes de los castells se remontan a 1770. Son una evolución de llamado «Baile Valenciano», muestra folclórica que finalizaba con el alzamiento de uno de sus componentes.

Las primeras «collas castelleras» (agrupación de castellers) surgen en el S. XIX.

A principios del siglo XX, con la migración del campo a la ciudad, la actividad decae.

Resurge con fuerza en los años 90. Y en el año 2010, los castells son reconocidos Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. 

Casteller enrollando la faja

Castell o torre humana en la plaza de Tarragona

Castell en la plaza de Tarragona