Ruta del río Mao. Ribera Sacra (Orense)

«Pasa río, pasa río
con tu manso rebullir,
pasa, pasa, entre las hojas
de color oro y marfil,
a quien con tus dulces labios
dulce cosas has de decir …»

Rosalía de Castro

Pasarelas sobre el río Mao

La ruta del río Mao es muy atractiva y peculiar.
 
La mayor parte del recorrido vamos a caminar por unas pasarelas colgantes, de madera, siguiendo el curso del Mao. En algunos tramos, incluso podremos tocar las copas de los árboles.
 
La ruta del río Mao comienza en la antigua Fábrica de la luz (hoy convertida en museo y albergue) dentro del término municipal de Parada de Sil.
 
A pocos metros de este edifico, empieza la senda por las pasarelas de madera. Tras andar algo más de un kilómetro sobre ellas, llegaremos al punto donde el río Mao desemboca en el Sil.
 
Después encontramos un camino de arena que lleva hasta la aldea de Barxacova.
 
La vuelta puede ser por el mismo trayecto de ida o por la carretera que sale de dicha aldea.
 
El recorrido total es 3,4 Km. con una dificultad baja.
 
Ruta del río Mao, un  recorrido por las pasarelas colgantes del río Mao. Ribera Sacra, Orense
Ruta del río Mao, un  recorrido por las pasarelas colgantes del río Mao. Ribera Sacra, Orense
 
 
El río Mao, con sus aguas cristalinas, ha ido excavando un agreste cañón con unos frondosos bosques de robles, castaños, madroños, laureles, musgo, hiedra y retama.
Ruta del río Mao, un  recorrido por las pasarelas colgantes del río Mao. Ribera Sacra, Orense
Río Mao
 
A mitad del camino, encontraremos un mirador sobre un saliente de la montaña. Será parada obligatoria para disfrutar de unas espectaculares y preciosas vistas.
 
 
Ruta del río Mao, un  recorrido por las pasarelas colgantes del río Mao. Ribera Sacra, Orense
 

Nuestra experiencia por la ruta del río Mao

Nuestro paseo duró aproximadamente 2 horas. A un paso tranquilo, disfrutando de la naturaleza y del bonito día primaveral. De regreso a  la Fábrica de la luz, nos encontramos con este castaño:

 
Castaños en la Ribera Sacra
 
No era el primero que veíamos con esos agujeros en el tronco, algunos dan una imagen siniestra pues parece que tuvieran boca y ojos
 
Nos contaron que los boquetes los produce un hongo que penetra por las fisuras del castaño extendiéndose por el tronco con la lluvia y el viento.
Pero el árbol convive con el hongo y sigue dando unos frutos de gran calidad.
 
Antiguamente, los recolectores de castañas utilizaban estos agujeros para guardar los frutos y los recogían al final de la jornada.
 
                    Y con estas curiosidades, terminó nuestra pequeña excursión por la ruta del río Mao.