Fiesta de los gancheros del Alto Tajo. Peñalén 2015

«El alto Tajo no es una suave corriente entre colinas, sino un río bravo que se ha labrado a la fuerza un desfiladero en la roca viva de la alta meseta (…) Sólo los gancheros se atreven a convivir con él, y aun así parece encabritarse para sacudirse los palos de sus lomos y enfurecerse más aún contra los pastores del bosque flotante».

El río que nos lleva. José Luis Sampedro

Gancheros del Alto Tajo. Peñalén 2015

Fiesta de los Gancheros del Alto Tajo. Peñalén 2015

 

Un río glauco e incólume, una ribera alfombrada por pinos laricios, y unos pueblos con la ilusión de mantener en la memoria de sus vecinos, y de dar a conocer a foráneos, el duro oficio de sus ancestros, son los protagonistas de esta emotiva, fraternal y animada fiesta.
El oficio que homenajean cinco pueblos del Alto Tajo (Poveda de la Sierra, Peñalén, Zaorejas, Taravilla y Peralejos de las Truchas) es el de los gancheros: personas que transportaban los árboles talados en el Sistema Ibérico, pinos principalmente, por los ríos Tajo y Guadiela hasta las fábricas de Aranjuez, Toledo e incluso Talavera de la Reina.

Los orígenes de esta profesión se remontan al siglo XVI, parece ser que el palacio de Aranjuez ya fue construido con la madera proveniente del Alto Tajo y transportada por los gancheros. El fin de los gancheros llegó en los años 40 cuando la construcción de las presas  de Entrepeñas y Buendía dificultaron el transporte de las maderadas río abajo.

En esta fiesta-homenaje a los pastores del bosque flotante, no falta el coraje, el valor, el compañerismo y la dignidad tan presentes en la famosa novela basada en los gancheros del Alto Tajo de José Luis Sampedro; fuimos espectadores de un capítulo de la Historia de nuestros pueblos, de la vida de nuestros mayores, de nuestra cultura… de ese río que nos lleva.

«Todo el río estaba entarimado por los largos maderos, pinos enteros descortezados. El hombre cruzaba ágilmente de una orilla a otra, apoyándosee de cuando en cuando en una vara terminada en gancho»
 

«Un enorme árbol atravesado retenía a los demás y dejaba ante él un verdoso espacio de agua turbulenta. El hombre apoyó su gancho en un extremo del tronco, deshizo el atasco y todo el rebaño de palos siguió avanzando…»







«El paraje era angosto y la corriente rápida; los troncos se encabalgaban»

«Todo estaba dispuesto, aunque nadie lo supiera porque la vida no avisa (…) Todo estaba dispuesto en la sierra fría».

Música tradicional a cargo de los dulzaineros de La Travesaña
Juegos infantiles en la fiesta de los gancheros. Peñalén
Danzas tradicionales. Peñalén

«La fosforecencia exasperada del cielo, después del día de calor, no bastaba para ver bien, y el sinnúmero de ruidos de la tierra -las ranas, los grillos, el agua, los mil extraños roces y crujidos inexplicables- cubrían el rumor de los pasos…”

 El río que nos lleva.  José Luis Sampedro

Luna llena como colofón a la fiesta de los Gancheros. Peñalén 2015
Mi más sincero agradecimiento a todas aquellas personas que recopilan, estudian, preservan y difunden nuestro patrimonio cultural; de no ser por ellos, estaríamos perdiendo una valiosa herencia y todo lo que conlleva: valores, experiencias emocionales, diversidad cultural, creatividad, sabiduría y la esencia de lo que somos.
A los organizadores, a los gancheros, a los dulzaineros, al grupo de danza, a los vecinos… a todos los hombres y mujeres que de una forma u otra aportaron su granito de arena en la XIX Fiesta de los Gancheros, muchísimas gracias. 
Y, como no, agradecer también la generosidad de la naturaleza, en concreto de ese río que durante siglos fue el sustento de tantas familias.