La Alpujarra Alta Granadina (Granada)

«Desde la plaza, en dirección a la sierra, nacían estrechas callejuelas bordeadas por una multitud de casas encaladas con pizarra pulverizada: viviendas de uno o dos pisos, de puertas y ventanas muy pequeñas, terrados planos y chimeneas redondas coronadas por caparazones en forma de seta».

La mano de Fátima. Ildefonso Falcones

La Alpujarra. Al Sur de Granada

Naturaleza, arquitectura popular, tradiciones, embrujo y unos estremecedores capítulos de la Historia de España se unen en esta región donde el tiempo parece haberse detenido entre almendros y naranjos. Para retroceder hasta esos pueblos blancos de Sierra Nevada anclados en el olvido, de costumbres populares que tanto gustaban a escritores y pintores europeos del romanticismo en el siglo XIX.

Qué ver en la Alpujarra
La Alpujarra. Granada

Dónde está La Alpujarra

La Alpujarra granadina se extiende de este a oeste por el límite del Parque Nacional de Sierra Nevada, al sur de Granada.

Es un espacio donde la naturaleza ha reunido la belleza de un paisaje fragoso con la monumentalidad de dos de los picos más altos de la Península, el Mulhacén (3479 m.) y el Veleta (3396 m.). Pues es a los pies de estos dos colosos por donde ríos como el Guadalfeo, el Lanjarón, el Chico, el Poqueira… han ido labrando espectaculares barrancos y valles donde se asientan pueblos de una fisonomía exclusiva y singular.

Valle de Poqueira. Alpujarra
Valle de Poqueira. Al fondo el Mulhacén
Valle de Poqueira
Valle de Poqueira. La Alpujarra

Qué ver en la Alpujarrra

Ruta por la Alpujarra

Para nuestro recorrido en coche por los valles y pueblos de la Alpujarra Alta diseñamos una ruta circular que discurría por la carretera A-4132 (el primer día) y por la A-348 (el segundo día), así pudimos apreciar diferentes paisajes de montañas y valles.
Comenzó en Bérchules y terminó en Lanjarón. Nos quedaron pueblos por visitar como Yegen (el pueblo donde se rodó la película Al Sur de Granada), Mecina Bombarón, Ugíjar…, así tenemos un pretexto para volver.

Fuimos muy atentos al paisaje, a la vegetación, a los pueblos, a tradiciones pero también…¡al cielo! contemplando esas espectaculares nubes lenticulares (con forma de ovnis) que sólo es posible ver en lugares montañosos y con unas  condiciones especificas de aire frío y húmedo e inversión térmica.

Pueblos blancos de la Alpujarra
Pueblo blanco de la Alpujarra

1. Bérluches


Llegamos por la noche. El cartel de la entrada ya nos anticipaba lo que nos íbamos a encontrar al día siguiente:
«Bienvenido a Bérchules rico en vegetación, frutas y paisajes pintorescos, con su río y su fuente agria»

Y así fue. Lo primero que nos sorprendió fueron los amaneceres. Espectaculares. Pues Bérchules es uno de los pueblos más altos de España, (1319 mts. sobre el nivel del mar).

Con unas admirables vistas al valle del Guadalfeo, contemplamos como el sol aparecía por la sierra de la Contraviesa entre mares de nubes.

Amanecer en Bérchules
Amaneceres en Bérchules
Amanecer en la Alpujarra
El valle del Guadalfeo a mis pies

Amanecer en La Alpujarra

Mares de nubes en La Alpujarra
Mares de nubes

A la salida de Bérchules en dirección Cádiar, hay un estupendo mirador que permite contemplar todo el valle del Guadalfeo.

Mirador de Bérchules
Mirador de Bérchules
Mirador de Bérchules
Sinuosa carretera hacia el mirador
Vistas desde Mirador de Bérchules.
Valle del Guadalfeo

Desde Bérchules, disfrutando del paisaje otoñal entre encinas, almendros y árboles desnudos ya anunciando el invierno, pasamos por el pueblo de Juviles y continuamos por bosques de castaños hasta Trevélez.

Como dato curioso, añadir que desde 1994 en Bérchules se celebra la Nochevieja el primer fin de semana de agosto.

2. Trevélez

El pueblo se alza por la montaña encajonado entre los ríos Chico y Grande.

Conserva todo el tipismo de la arquitectura alpujarreña. Calles estrechas y empinadas de clara influencia árabe donde se alzan casas pequeñas, encaladas, de tejados planos (terraos) y con chimeneas con forma de sombrero. También cuenta con los característicos tinaos de los pueblos de la Alpujarra, que son pasajes cubiertos donde la calle pasa por debajo de los suelos de las viviendas.

Trevélez es famoso por su producción de jamón. Son varios los factores que influyen en la calidad de los perniles de Trevélez; por un lado la raza del cerdo y su crianza en el campo, y por otro el clima serrano de la Alpujarra, idóneo para su curación y maduración.

Trevélez
Trevélez

calles típicas de Trévelez

Jamones de Trévelez
Jamones de Trevélez
Jarapas de La Alpujarra
Jarapas en puestos de artesanía de Trevélez

3. Busquístar

Hicimos una parada a la entrada del pueblo para ver la singular composición que forman los tejados planos con las típicas chimeneas alpujarreñas.

Busquístar

Chimenea blancas en Busquitar

Chimeneas en Busquístar. La Alpujarra

4. Pórtugos

Antes de entrar a Pórtugos, paramos en la ermita de la Virgen de las Angustias.

En un entorno de castaños centenarios nos encontramos con una curiosa fuente de la que brota agua del color óxido: la Fuente Agria. Surge del cóncavo de una piedra y recorre unos metros por un pequeño canal hasta incorporarse al río. La gran cantidad de hierro que contiene el agua le otorga ese color rojizo tan peculiar y el sabor agrío que da el nombre a la fuente.
Por lo visto, el agua de Fuente Agria posee virtudes prodigiosas y cualidades saludables.

A unos metros de la Fuente Agria pudimos contemplar otra curiosidad: el Chorreón de los Pórtugos. Un salto de aguas ocres y bermejas entre una vegetación salvaje compuesta de helechos, hiedras y musgos a la sombra de grandes castaños, algunos con las raíces fuera de la tierra, colgando al pequeño barranco.

Ya en el interior Pórtugos, paseamos por este tranquilo y agradable pueblo de la Alpujara, apreciando su arquitectura y también fuimos partícipes de la gastronomía alpujarreña en el restaurante El Mirador.
Fuente Agria. La Alpujarra
Fuente Agria
Chorreón de los Pórtugos
Chorreón de los Pórtugos
Valle de Busquitar
Valle de Busquítar

5. Bubión

Con la llegada a este municipio, nos adentrábamos en el barranco de Poqueira. En los pueblos más bonitos, pero también más turísticos, de las Alpujarras granadinas: Bubión, Capileira y Pampaneira. Declarados Conjunto Histórico del Barranco de Poqueira.

En Bubión se puede pasear con más comodidad pues sus calles no son tan empinadas como en otros municipios de la Alpujarra. Y a su vez disfrutar con la arquitectura popular y con las impresionantes vistas a los bellos paisajes del Barranco de Poqueira.

Valle de Poqueira
Valle de Poqueira
Calles de Bubión

Calles de Bubión

6. Capileira

Circulando por un paisaje excepcional, tras una larga curva en la carretera, nos topamos con un pueblo blanco con un nombre muy peculiar: Capileira. Cuyo significado es «cabellera» haciendo alusión a su situación en lo más alto del valle.

Ya en el interior, pudimos comprobar que estábamos en un pueblo de la Alpujarra con un encanto especial. Sus calles conserva antiguos tinaos construidos en piedra y madera de castaño, en un blanco reluciente y decorados con plantas y flores. Todo el pueblo está inmaculado y muy cuidado, da gusto pasear por él.

Pero también las vistas son excepcionales. Desde una especie de mirador, en las eras de Aldeire, se contemplan unas impresionantes panorámicas del barranco de Poqueira a la sombra de Sierra Nevada y con los picos nevados del Veleta y del Mulhacén.

Capileira
Capileira
Capileira, pueblo blanco
Tinao en Capileira
Tiano

Capileira

Vistas del valle de Poqueira Capileira
Vistas del valle de Poqueira desde Capileira

7. Pampaneira

En este precioso pueblo de la Alpujarra puedes pasar horas y horas paseando por sus calles. Mientras te vas sorprendiendo con un entrañable rincón, un antiguo lavadero, un telar reutilizado, un terrao con varias chimeneas, un tinao vetusto decorado con plantas… así hasta que el día no de más de si y se ponga el sol.

Pampaneira
Pampaneira
pampaneira

pampaneira

Lavadero en Pampaneira
Lavadero Pampaneira

Pampaneira

Puesta de sol en la Alpujarra
Puesta del sol entre chimeneas

8. Soportújar

El pueblo más zen y con más brujería de toda la Alpujarra.

Zen porque en el año 1980, dos lamas tibetanos crearon en Soportújar un centro de retiro budista. Dos años más tarde fue visitado por el Dalai Lama, quien lo bautizó con el nombre de O Sel Ling, que significa «lugar de agua clara».

Pero antes que los budistas, mucho antes, ya habían llegado a Soportújar las brujas con sus aquelarres y hechizos. Hay que remontarse al periodo de repoblación cristiana, cuando entre las familias de origen gallego y leonés llegaron mujeres que eran parteras, curanderas y capaces de adivinar el futuro. Estas mujeres eran consultadas y reclamadas para curar a enfermos y atender a parturientas, también eran temidas por sus poderes.
Es entonces, cuando los pueblos vecinos empiezan a llamar a Soportújar «corral de brujas».

Las anédoctas que cuentan los soportujeros sobre estas prácticas son muchas y divertidas. Cuentan que organizaban aquelarres en las eras de Soportújar y consumían una planta que entonces abundaba por la zona, el estramonio, con efectos alucinógenos, y que de ahí que creyeran abandonar la era volando en escoba. También cuentan que en el pueblo no se atemorizaba a los niños con el coco, sino con llevarlos a la cueva del Ojo de la Bruja… Y otras muchas, con las meigas siempre como protagonistas.

Qué ver en Soportújar

En Soportújar visitamos la cueva El Ojo de la Bruja, el Puente de las Brujas, la Era de los Aquellarres, el Mirador de las brujas, la Fuente del Embrujo… Así pues, el paseo por este hermoso pueblo de la Alpujarra estuvo rodeado de cierto embrujo.

Vistas desde la era del aquelarre en Soportújar
Vistas desde La Era del Aquelarre
Soportújar
Bellos rincones de Soportújar
Tianos en la La Alpujarra
Los típicos tinaos alpujarreños
Aquelarre de Soportújar
Aquelarre de las brujas
Brujas en Soportújar
Bruja de Soportújar
Cápsula del tiempo en Soportújar
Cápsula del tiempo en Soportújar

Gastronomía en La Alpujarra

Basada en los productos agrícolas, ganaderos que se dan en la zona y ricamente condimentada con las especias y plantas aromáticas de la sierra alpujarreña. Los platos más típicos son: el puchero de hinojos, el plato alpujarreño, la olla gitana y la sopa de ajo tostao.
En la repostería se aprecia la influencia islámica en delicados manjares como los Soplillos, el Pan de Higo, los Buñuelos, los Borrachillos…
Una mención especial a los vinos alpujarreños, de los viñedos más altos de Europa, en suelos porosos y rico en pizarra.

Y como no, al jamón de Trevélez.

Plato Alpujarreño
Plato Alpujarreno y vino 4 Vientos
Puchero de Hinojo
Puchero de Hinojos

Antes de viajar a la Alpujarra

Antes de aventurarse a recorrer la Alpujarra granadina y para poder entender algunas de sus peculiaridades, es necesario remontarse al periodo de la Historia más trascendental para este territorio. La etapa que empieza con la dominación musulmana y termina con la rebelión de los moriscos en el s. XVI. Y es que la Alpujarra fue el último reducto de los morisco en España.

Influencia de la cultura andalusí

Así, en la Alpujarra vamos a encontrar la influencia de la cultura andalusí en:

1. Los topónimos, Lanjarón, Capileira, Pampaneira, Alpujarra…
2. La arquitectura de los pueblos, con características que no vamos a encontrar en otros pueblos de España y que recuerdan la arquitectura beréber del norte de África: calles estrechas y sinuosas con viviendas blancas montado una sobre otras, con tejados planos y chimeneas con forma de seta.
3. La agricultura pues fueron los árabes los que perfeccionaron el sistema de riego por acequias e introdujeron algunas de las especies que aún hoy se continúan plantando en estos terrenos: olivos, almendros, higueras, vides…
4. La artesanía, pues el origen de las famosas jarapas alpujarreñas está en la tradición de la elaboración de seda que trajeron los árabes. La seda y su transformación en tejidos fue uno de los pilares económicos de estas tierras en los siglos de dominación musulmana. Tras la reconquista cristiana se abandona este oficio y los telares son usados para tejer colchas, mantas y otros enseres con harapos que ya no tenían otra utilidad (de la palabra harapo viene el nombre de jarapa).
5. La gastronomía con platos de clara influencia árabe con uso de especias, hierbas aromáticas, miel y frutos secos.
Pero también la repoblación cristiana dejó una importante huella en la Alpujarra; llegaron familias de Galicia, León y Navarra que introdujeron otras culturas, costumbres y especies hortofruticolas y ganaderas, entre ellas el cerdo, base principal de la gastronomía alpujarreña y del producto estrella de la Alpujarra: el jamón de Trevélez. Y curiosamente, también las meigas gallegas llegaron hasta aquí y dejaron su impronta, (ya contaré más adelante).

Jarapas de la Alpujarra

Un poco de Historia de la Alpujarra

Pequeño resumen desde la llegada de los árabes hasta la repoblación cristiana
  •  Año 711. Llegada de los árabes a la Península.
  •  S. X. Sublevación del pueblo alpujarreño contra la creación del califato de Córdoba
  •  S. XI. Época de los reyes taifas. Auge de la Alpujarra al convertirse en centro productor de seda.
  • S.XIII. Fundación del reino nazarí de Granada. Dividen la Alpujarra en grandes municipios llamados Tahas y se construyen castillos. 
  • El 2 de enero de 1492 Granada se rinde y se firman las capitulaciones en las que los Reyes Católicos conceden a la población musulmana el respeto a sus creencias, costumbres y propiedades (aunque no fue del todo respetado por la aristocracia y la iglesia). La Alpujarra se convierte en el último refugio de los moriscos.
  • S. XVI. Durante este siglo se suceden varias sublevaciones de moriscos que se van sofocando, pero con la  pragmática de 1567 (en época de Felipe II) por la que se prohibe la lengua árabe y creencias, la crispación crece y en 1568 se produce un levantamiento general en Granada. Fracasa en la capital granadina, por lo que el conflicto se centra en las Alpujarras.
  • En 1570 la rebelión es sofocada y la población morisca es expulsada de la región.
  • Con la repoblación cristiana se instalan en las Alpujarras gentes llegadas de Galicia, León y Navarra.