¿Os estáis preguntando qué ver en la Garrotxa, ese lugar excepcional de volcanes y lava?, pues en esta guía (con mapa) encontraréis 12 planes para descubrir este fantástico territorio.
Sin duda, el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa es un destino que atrapa. En nuestro caso, conocimos la Garrotxa en un viaje de paso hacia los Pirineos. Nos sorprendió ese paisaje volcánico de suaves colinas verdeando de encinas, castaños y robles. Quedamos tan encantados que tuvimos que volver para conocerlo a fondo.
LO MEJOR DE LA GARROTXA
Ahora, hemos apreciado con calma un paisaje formado por volcanes y coladas de lava.
Hemos disfrutado de paseos por espesos bosques de hayas, de baños en espectaculares saltos de agua, de pueblos coquetos y otros de vértigo, de una ciudad modernista, así como de su valioso legado arquitectónico de origen medieval.
Por supuesto de su particular gastronomía: las patatas rellenas, las judías de Santa Pau, cargols a la llauna, las cocas y el licor de ratafía.
La Garrotxaes una comarca prepirenaica que se encuentra en la provincia de Girona. Se divide en:
Alta Garrotxa, zona abrupta, de estrechos y profundos valles rodeados de altos riscos y paredes de roca.
Baja Garrotxa, más suave, con valles llanos por efecto de la actividad volcánica.
Conforman el denominado Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Un atractivo ejemplo de paisaje volcánico de la Península Ibérica.
Cuenta con más de 40 volcanes, 10 cráteres, 20 coladas de lava y 28 reservas naturales.
MAPA CON UBICACIONES: QUE VER EN LA GARROTXA
12 IMPRESCINDIBLES DE LA GARROTXA
Besalú
Castellfollit de la Roca
Puente de Llierca
Sant Joan les Fonts
Santa Pau
Salto de agua de Can Batle
Olot
Volcán de Santa Margarida
Volcán Croscat
Reserva Natural de la Fageda d’en Jordá
Valles de Bas y Hostoles
Banyoles
QUÉ VER EN LA GARROTXA
1. BESALÚ, EMBLEMA DE LA GARROTXA
Besalú es una parada obligatoria para iniciar la ruta por La Garrotxa.
Conocida como la «fortaleza entre dos aguas», es una parada medieval imprescindible, gracias a su icónico Puente Viejo en zigzag del siglo XI y su espectacular torre defensiva.
Perderse por su judería revela tesoros únicos en España como la Miqve, un baño ritual románico del siglo XII al que se accede descendiendo 36 místicos escalones.
Completar el día fotografiando los Tres Arcos o buscando las legendarias «Sillas de las brujas» en las fachadas os regalará un auténtico viaje en el tiempo.
👉 ¿Queréis exprimir la villa al máximo? No os perdáis nuestra ruta paso a paso en esta Guía completa de Besalú con mapa e itinerario, donde os desvelamos sus monumentos, cómo visitar la Miqve y donde tomar las mejores fotos del Puente Viejo.
Qué ver en la Garrotxa: Un pueblo de vértigo
2. CASTELLFOLLIT DE LA ROCA
Castellfollit de la Roca es un pintoresco pueblo medieval construido con piedra volcánica, suspendido de forma imponente sobre un acantilado basáltico de 50 metros esculpido por dos coladas de lava superpuestas.
La mejor perspectiva se obtiene desde abajo cruzando la Pasarela-mirador, un puente peatonal de madera sobre el río Fluvià que regala una panorámica brutal de la magnitud vertical del abismo y las casas colgantes.
Tras cruzarlo, arranca un mágico sendero de subida que bordea los huertos tradicionales y asciende entre vegetación siguiendo un tramo empedrado que formaba parte de la antigua vía romana Annia.
Este camino te deja directamente en la parte alta, donde destaca la Iglesia Vieja de Sant Salvador y la Plaza-Mirador Josep Pla, balcón ideal hacia los valles de los ríos Fluvià y Toronell.
Castelfollit de la Roca
Pasarela de madera
Viviendas de piedra volcánica
El secreto escondido de La Garrotxa
3. PUENTE DE LLIERCA
Entre los imprescindibles que ver en la Garrotxa tenemos el Puente de Llierca. Se trata de una imponente obra de ingeniería medieval del siglo XIV construida con piedra calcárea, ubicada entre los términos de Tortellà y Sadernes en el corazón de la Alta Garrotxa.
Su gran atractivo radica en su único y gigantesco arco de medio punto que se eleva a 28 metros sobre el cauce del río Llierca, regalando una de las estampas más esbeltas, fotogénicas y salvajes de toda la comarca.
En la antigüedad, este paso era de vital importancia comercial ya que los barones de Sales cobraban aquí un peaje obligatorio, conocido como pontazgo, a todo aquel mercader o pastor que cruzara con sus ganados y mercancías.
Hoy en día, este monumento perfectamente conservado es una parada imprescindible para los amantes del senderismo y la fotografía, ofreciendo además unas refrescantes pozas de aguas turquesas ideales para descansar en verano.
Dónde aparcar para ver el Puente de Llierca
Para estacionar el vehículo, debéis dirigiros al aparcamiento de tierra del Pont de Llierca, ubicado a pie de la carretera GIV-5231.
Es fundamental tener en cuenta las fechas del viaje: desde Semana Santa hasta mediados de septiembre, el Consorcio de la Alta Garrotxa implanta un sistema de reserva online obligatoria con una tarifa de 6 € por coche.
Cómo llegar a las pozas de aguas turquesas
Llegar al puente, desde el estacionamiento, apenas os llevará un par de minutos a pie. Una vez frente a la monumental estructura, descubriréis dos accesos muy claros:
El descenso directo (aguas hondas): Antes de cruzar las piedras del puente, a mano derecha, veréis una senda estrecha con escalones de roca que baja en picado hasta la base del gran arco, donde se esconde la poza más profunda y fotogénica.
El acceso suave (zona de playa): Si cruzáis por completo el puente, el terreno se abre a la derecha bajando sin esfuerzo hacia una amplia orilla de cantos rodados, el rincón más cómodo para acomodarse y relajarse.
Consejo viajero
Tened en cuenta el factor climatológico. En nuestro caso, las fuertes tormentas de los días previos removieron el cauce y empañaron la experiencia, encontrando un agua demasiado turbia que nos impidió disfrutar del baño. ¡Esperamos que tengáis mejor suerte en vuestra escapada!
Puente de Llierca
El pueblo de las fuentes y manantiales en La Garrotxa
4. SANT JOAN LES FONTS
Este enclave de La Garrotxa cautiva al viajero por su singular arquitectura medieval mimetizada con un entorno geológico fascinante, donde la piedra volcánica negra es la auténtica protagonista de sus calles.
El mayor reclamo para los amantes de la naturaleza es la Ruta de las Tres Coladas, un sendero circular de baja dificultad que os adentrará en un paisaje de acantilados basálticos esculpidos por sucesivas lenguas de lava solidificada.
Durante la caminata descubriréis rincones tan fotogénicos como el Boscarró, una vieja explotación minera que revela perfectas columnas prismáticas, o el entorno del Molí Fondo, donde una antigua papelera flanquea una espectacular cascada natural.
De regreso al núcleo urbano, os sugiero cruzar su imponente puente medieval del siglo XIII, fabricado íntegramente con roca volcánica, antes de acercaros a contemplar el monasterio románico y el fortificado palacio de la Estancia de Juvinyà.
Puente y monasterio Moli Fondo
Los pueblos con más encanto de La Garrotxa
5. SANTA PAU
Si buscáis un pueblo que parezca congelado en el tiempo, Santa Pau es una parada obligatoria en toda ruta por La Garrotxa. Un remanso de paz absolutamente encantador.
Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1971, este municipio nació en la Baja Edad Media al abrigo de una de las baronías más importantes de la región.
A partir del siglo XIV, la población empezó a instalarse alrededor de la fortaleza originando lo que hoy se conoce como la VilaVella. Caminar por este núcleo antiguo es hacer un viaje directo al pasado.
Imprescindibles de la Vila Vella
Castillo de la Baronía: La robusta fortaleza medieval alrededor de la cual se articuló todo el crecimiento del pueblo.
Portal del Mar: La antigua puerta de acceso a la villa amurallada, que ofrece unas vistas limpias y espectaculares hacia el valle.
Iglesia Gótica de Santa María: Destaca en el perfil del municipio por su imponente y macizo campanario.
Plaza Mayor: También conocida como el Firal dels Bous, es una joya porticada con un interesante muestrario de arcos asimétricos y ventanales medievales.
Gastronomía: el fesol de Santa Pau son unas judías blancas pequeñas, melosas y de piel finísima cultivadas en el nutriente suelo volcánico de la zona
Consejo para el recorrido
El verdadero encanto de Santa Pau está en los detalles. Piérdete sin prisa por sus callejones empedrados y fíjate en las primeras viviendas de la villa, las cuales se levantaron adosadas directamente a la parte interna de las murallas defensivas.
Santa Pau
Soportales de la Plaza Mayor
Iglesia en la Plaza Mayor
Vila Vella Santa Pau
Salto de agua donde bañarse en La Garrotxa
7. SALTO DE AGUA DE CAN BATLE
El entorno de Santa Pau esconde un bello rincón natural: el Salt de Can Batle, donde la riera de Sant Martí forma una doble cascada escalonada que finaliza en una poza verde de agua cristalina.
El Salto de Can Batle es un buen plan para días calurosos, ya que permite refrescarse en sus aguas y descansar bajo las agradables sombra de los árboles.
En otoño también es muy paisaje muy recomendable por las tonalidades ocres y rojizas de los árboles.
(Estad atentos, es posible que veáis alguna simpática nutria).
Cómo llegar al salto de Can Batle
Se puede llegar hasta estas pozas por una ruta circular de 12 km que se inicia en Santa Pau y vuelve al pueblo por el santuario del Arces.
Otra opción más cómoda es la ruta de 15 minutos a pie desde el aparcamiento de la carretera GIV-5241 (dirección Mieres).
Pedra del Diable: Un desvío de 50 metros en el sendero lleva a este gran menhir neolítico de basalto.
ATENCIÓN: El acceso al espacio y al baño está regulado en verano para evitar la masificación y proteger el entorno.
Salto Can Batle
Cascadas en Can Batlé
Volcanes que se pueden visitar por libre en La Garrotxa
8. VOLCÁN DE SANTA MARGARIDA
Por supuesto, estando en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, no podiamos dejar de visitar sus volcanes.
Comenzamos por el Volcán de Santa Margarida, considerado el más impresionante de la Península Ibérica y el más emblemático del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
La explosión de este volcán abrió un cráter de grandes dimensiones con una forma circular casi perfecta, el cual se encuentra recubierto hoy en día por un denso bosque de encinas, robles, algunos castaños centenarios y un tupido prado verde.
Su gran singularidad radica en el curioso añadido de conservar en el interior de su cráter una ermita de origen románico. El contraste entre la geología volcánica, la frondosidad de la vegetación y la soledad del templo crea una estampa única en Europa.
Cómo llegar al volcán de Santa Margarida
La ruta clásica de acceso arranca desde el aparcamiento oficial regulado en la carretera GI-524. Se trata de una caminata sencilla de una hora de duración.
El volcán forma parte del Itinerario 1del parque natural. Esta ruta circular conecta en un mismo recorrido el Volcán de Santa Margarida con el Volcán del Croscat y el hayedo de La Fageda d’en Jordà.
Precio parking: 4 € durante los fines de semana, festivos y temporada alta.
Ermita en el interior del volcán de Santa Margarida
Volcán de Santa Margarida
Ermita de Santa Margarida.
Senda de subida al volcán, entre robles y castaños
Abuelo castaño
Qué ver en la Garrotxa
9. VOLCÁN CROSCAT
El Volcán del Croscat destaca por tener el cono volcánico más grande de toda la Península Ibérica, alcanzando los 160 metros de altura.
Su fisonomía actual es única debido a las extracciones de materiales volcánicos llevadas a cabo durante años, las cuales dejaron al descubierto unos impresionantes cortes de más de cien metros de altura conocidos como gredales.
Estos tajos cromáticos revelan de forma espectacular las diferentes capas de materiales y las entrañas del volcán, mostrando una paleta de colores negros, rojizos y ocres que cambia según la luz del día.
Cómo llegar al volcán Croscat
El camino que lleva hasta este espacio natural va acompañado de una espesa vegetación compuesta de nogales, castaños, hayas y avellanos, ofreciendo un paseo sombrío de gran belleza.
Al ser el volcán más joven de la zona y una reserva natural especialmente frágil, el acceso al interior de las antiguas gredas está totalmente regulado y solo se permite caminar por los senderos señalizados.
Centro de Interpretación de la Zona Volcánica de la Garrotxa Gredales del volcán Croscat
Bosque de hayas en La Garrotxa
10. LA FAGEDA D’EN JORDÁ
Tras descubrir los volcanes de Santa Margarida y el Croscat, la ruta por la zona volcánica te llevará de forma natural a La Fageda d’en Jordà, otro imprescindible que ver en La Garrotxa.
Haber caminado por el cráter de Santa Margarida y contemplar los cortes del Croscat te prepara para muchas cosas, pero no para el cambio radical de atmósfera que vas a sentir al entrar en la Fageda d’en Jordà. Este bosque no debería estar aquí; las hayas necesitan altitud y humedad extrema para sobrevivir, por eso, este rincón de La Garrotxa es especial. Crece a solo 550 metros sobre el nivel del mar gracias a un secreto: sus raíces se hunden directamente en la colada de lava que expulsó el Croscat hace miles de años, la cual retiene el agua como si fuera una gigantesca esponja natural.
Caminar por su sendero es adentrarse en un escenario de penumbra perpetua, donde las copas de los árboles se entrelazan tapando el sol y el suelo se vuelve ondulado debido a los tossols, unas extrañas jorobas de piedra volcánica cubiertas de musgo.
Cómo acceder a la Frageda d’en Jordá
El Itinerario 2 del parque ofrece un sendero circular muy sencillo de 1,5 kilómetros que se recorre a pie en apenas 35 minutos.
Se debe dejar el coche el aparcamiento oficial de Can Jordà o en el área de Santa Margarida.
Qué ver en la Garrotxa. Hayedo
Qué ver en la Garrotxa. Ciudad modernista
11. OLOT
Si los pueblos medievales y los senderos de lava os parecieron sorprendentes, la capital de la comarca os va a cambiar la perspectiva.
Olot es un caso urbano excepcional: una ciudad viva, moderna y vibrante edificada directamente encima de cuatro volcanes. Aquí la geología no se visita en excursiones; se pisa al cruzar la calle, integrando los antiguos cráteres en el día a día de sus habitantes.
Lugares clave para visitar en Olot
Volcán Montsacopa se eleva en medio de la ciudad y ofrece un fácil ascenso a pie hasta su cráter, coronado por una ermita y vistas panorámicas de todo el valle.
Espai Cràter es un centro interactivo excavado dentro del propio relieve volcánico del Puig del Roser para entender el subsuelo de la comarca.
Los parajes de la Moixina forman un rincón húmedo de pozas y robles que atrajo a pintores paisajistas en el siglo XIX por su luz especial.
El centro histórico sorprende con su arquitectura modernista, donde destaca la fachada de la Casa Solà Morales, la casa Gaieta Vila y la Plaza Mayor.
Gastronomía local
No os vayáis de Olot, ni de la Garrotxa, sin degustar su cocina tradicional. Destacando:
Patatas de Olot: El plato estrella de la ciudad, consistente en finas rodajas de patata rellenas de carne, rebozadas y fritas.
Ratafía: El licor dulce tradicional de la comarca, elaborado mediante la maceración artesanal de nueces verdes y hierbas.
Casa Gaietà Vila Casa Pujador Patatas de Olot
12. Estany de Banyoles
Aunque administrativamente no pertenece a La Garrotxa sino a la vecina comarca del Pla de l’Estany, su cercanía inmediata hace que sea imprescindible incluirlo en esta ruta.
El Estany de Banyoles/Lagunas de Banyolas es el lago natural más grande de Cataluña, un impresionante estanque de origen kárstico cuyas aguas se alimentan de manantiales subterráneos.
Puntos clave para apreciar
El entorno y las pesqueres: Un camino circular de 6 kilómetros rodea el lago entre árboles de ribera, flanqueado por las emblemáticas y fotogénicas casetas de madera para barcas llamadas pesqueres.
Ermita de Santa Maria de Porqueres: Notable joya del románico del siglo XII situada a pocos metros de la orilla, que destaca por su sobriedad exterior y por su valioso arco triunfal interior con capiteles esculpidos.
Pesqueres en el estany de Banyoles Ermita de Santa María de Porqueres Capiteles decorados
Otros valles cercanos a La Garrotxa
VALLES DE BAS Y HOSTOLES
Una vez visitados los lugares recomendados que ver en la Garrotxa, los apasionados de las historias medievales pueden realizar una ruta por este hermoso valle donde dejaron sus huellas las revueltas de los remensas; Mallol, Sant Feliu de Pallerols, Planes de Hostales…
Conservan de esta época, castillos, murallas, molinos y hasta la masía donde nació el lider de los Remensas.
Otro tipo de rutas por el valle de Bas, menos históricas y más en contacto con el medio natural, se adentran en la montaña hasta el Puigsacalm, el pico más alto de la zona (1.514 mts. de altitud).
El Puigsacalm desde Joanetes
Curiosidades históricas de La Garrotxa
Quiénes eran los remensas
Los remensas eran campesinos sometidos a servidumbre de por vida y con carácter hereditario.
Eran hombre, supuestamente, libres pero en realidad eran siervos pues estaban sujetos a un señor y a su tierra. No podían abandonar la tierra sin indemnizar al dueño. Es decir, debían comprar su libertad pagando una remensa.
Cansados de estas injusticias, los remensas de Cataluña se sublevaron dando lugar a las conocidas como Guerras Remensas entre 1462 y 1485.
Un año más tarde, Fernando II de Aragón (Fernando, el Católico) puso fin a los «malos usos» feudales.
Viaje por la Garrotxa
Y éste fue nuestro recorrido por la singular y extraordinaria comarca de la Garrotxa, paisajes y opciones para todos los gustos.