Qué ver en Las Hurdes (Cáceres)

Por mi parte prefiero los paisajes serranos de Castilla y de Extremadura. Son más serios, más graves, más fragosos, menos de cromo. Están, además, menos profanados por el turismo y por la banal admiración de veraneantes.»

Miguel de Unamuno

Las Hurdes, tierra con alma

Hay una reacción involuntaria y estereotipada que nos presenta una imagen de miseria, abandono y  aislamiento cuando evocamos la comarca extremeña de Las Hurdes.

Una impresión negativa, alimentada durante siglos por escritores, cronistas, investigadores y curiosos, que han escrito sobre la conmovedora realidad de la comarca hurdana.

En muchas ocasiones con la noble intención de dar a conocer la dura situación y alertar a las instituciones para que tomaran medidas.

Otras veces, el morbo y la inventiva también colaboraron en crear la leyenda negra de Las Hurdes, que extendía la falacia de una tierra de brujas, demonios, supersticiones y misterios. 

Pero este prejuicio da un giro radical cuando se viaja por Las Hurdes. 

Cómo es Las Hurdes

Hermosa tierra de incomparable belleza y valor ecológico.

De sinuosos ríos, con sus meandros y pozas; valles cubiertos de brezos, pinos y castaños; pequeñas poblaciones que conservan su ancestral nombre, alquerías, así como su esencia.

Un encantador rincón poblado de gentes hospitalarias, amables y fieles a sus orígenes.

En definitiva, Las Hurdes, es una tierra con alma.

Qué ver en Las Hurdes

Meandro río Malvellido

Qué ver en Las Hurdes

La leyenda negra de Las Hurdes

Antes de viajar a Las Hurdes me interesé por conocer su historia y todo lo que se ha escrito sobre ella: la comedia de Lope de Vega, la tesis antropológica de Maurice Legendre, los artículos de Miguel de Unamuno, el documental de Buñuel, «Las Hurdes, tierra sin pan», los informes médicos de Gregorio Marañón

Pensaba que me ayudaría a interpretar la fisonomía y carácter de los lugares que íbamos a visitar, si primero conocía las causas que hicieron de esta comarca una de las más deprimidas de la Península.

Estas causas fueron:: 

  • Aislamiento

Continuado a lo largo de la historia. Aunque esta zona estuvo habitada desde la Edad de Bronce, siempre ha permanecido aislada.

Ninguna cultura de las que habitaron en la Península tuvieron vías de comunicación, ni militar ni comercial, que cruzaran sus valles.

«Pueblo incomunicado, también incontaminado: no conoce ni religión, ni rey» (Lope de Vega).

  • Vida dura en tierra dura

El terreno no era apropiado para el cultivo. Tuvieron que construir terrazas paralelas a los ríos. La tierra no era buena y el agua escaseaba en verano.

«Si en todas partes del mundo el hombre es hijo de la tierra, en Las Hurdes, la tierra es hija de los hombres» (Miguel de Unamuno).

  • Abandono y desinterés

Por parte de las autoridades eclesiásticas y civiles.

En el siglo XV pasa a pertenecer a la casa de los Duques de Alba pero parece ser que ni estos, ni los siguientes gobiernos, ni las administraciones ponen gran empeño en socorrer a esta comarca.

Casa de pizarra en Las Hurdes
Casas de pizarra y barro

Terrazas de cultivo en Las Hurdes
Terrazas de cultivo paralelas al río

Huertas en las Hurdes
Pequeños huertos junto al río

Pozas en Las Hurdes
Pozas

Dónde está Las Hurdes

Situada en el extremo norte de la provincia de Cáceres. Limita al sur con las comarcas cacereñas de Sierra de Gata y Trasierra-Tierra de Granadilla. Al norte con la Sierra de Francia (Salamanca).

Siete ríos bañan sus valles: río Malo o Ladrillar, Batuecas, Hurdano, Malvellido, Esperabán, Ovejuela y Los Ángeles.

Se compone de 6 municipios por los que se dispersan cerca de 40 alquerías.

Paisajes hurdanos

Qué ver en Las Hurdes

Al viajar por Las Hurdes, hay que tener en cuenta que las distancias entre una localidad y otra son largas.

Las carreteras están salpicadas de merenderos y miradores, donde es aconsejable hacer paradas y admirar los paisajes. Por lo que el tiempo del trayecto se alarga aún más. 

A cambio, nos llevaremos unas imágenes sorprendentes y agradables.

  1. Ríomalo de Abajo: Meandro del Melero
  2. Las Mestas
  3. Ladrillar
  4. Casares de las Hurdes
  5. El Gasco
  6. Meandros río Malvellido
  7. Pinofranqueado
  8. Valle del río Esperabán
  9. Ovejuela
  10. Casar de Palomero

1. Riomalo de Abajo

Esta agradable alquería cuenta con dos atractivos: la piscina natural y el meando del Melero. Y dos protagonistas: el río Malo o Ladrillar y el río Alagón

En el río Ladrillar es el lecho de la piscina natural de Ríomalo de Abajo. Una piscina con forma rectangular que se extiende a lo largo de una arboleda, por lo que el baño y la sombra están asegurados. 

Aunque el enclave más emblemático de Riomalo de Abajo, e incluso de toda Las Hurdes, no es otro que el meandro del Melero. Un complejo y asombroso giro del río Alagón.

Su forma de herradura, la vegetación de la isla de la Romerosa (aunque en realidad es una península) y las suaves colinas de fondo crean la panorámica más fotogénica de la comarca.

Cómo llegar al meandro del Melero

Para admirar el meandro del Melero hay que subir al mirador de la Antigua.

Desde Ríomalo de Abajo tomamos la carretera que lleva a un parking.

Aconsejan dejar el coche en este parking y continuar a pie, para apreciar la belleza del entorno. Pero si por algún motivo no es posible ir caminando, se puede subir con el coche hasta el mismo mirador. 

Meandro del Melero en las Hurdes

2. Las Mestas

Pintoresca alquería donde apreciar algunos de los encantos de Las Hurdes

1. Iglesia de Nuestra Señora del Carmen. Un austero templo rematado por una espadaña con dos campanas. Data su construcción del siglo XVI.

2. Piscina natural Charco de la Olla. Dicen que es una de las piscinas más sobresalientes de Las Hurdes. Aunque este año, por la emergencia sanitaria del Covid-19, no se han puesto los paneles que actúan de presa.

Por lo tanto, hemos visto el río Ladrillar sin su famoso charco de la Olla.

Este enclave se embellece con la vegetación de ribera, un puente de pizarra y un antiguo molino.

3. Hospedería Real de las Hurdes. Un alojamiento ubicado en una zona alta por lo que goza de unas vistas inmejorables.

Instalada en la antigua Factoría de Alfonso XIII, un edificio mandado construir por el monarca para albergar un consultorio medico, una escuela y una casa-cuartel de la Guardia Civil.

Hace unos años, la Junta de Extremadura lo recuperó del abandono en el que se hallaba para convertirlo en hotel.

Tiene una cafetería y un restaurante por lo que es posible conocerlo aunque no se esté alojado.

4. Miel. Las Hurdes es famosa su miel. En Las Mestas puede adquirirse en las tiendas del Tío Picho o en Sabores Hurdanos.

Y para degustar el famoso licor Ciripolen, hay que ir al bar Casa Cirilo.

Qué ver en Las Mestas
Las Mestas
Hospedería Las Hurdes Reales
Hotel Hospedería Hurdes Reales
Puente y molino de Las Mestas
Puente y molino
Charco de la Olla
Charco de la Olla. Río Ladrillar

3. Riomalo de Arriba y Ladrillar

Dejando Las Mestas tomamos una carretera que nos llevó hasta la alquería de Ladrillar donde dimos un pequeño paseo por el entresijo de calles llegando a su iglesia y a un pequeño merendero.

La misma carretera nos llevó a Riomalo de Arriba, donde también es posible conocer la arquitectura típica hurdana. Además cuenta con el Centro de Interpretación e Información de las Hurdes.

Qué ver en Las HurdesCalles de Ladrillar. Las HurdesLas Hurdes4. Casares de Las Hurdes

El siguiente destino era esta localidad donde pretendíamos ver una torre campanario sin iglesia. Pero no fue posible. Queda pendiente para el próximo viaje.

Como también la alquería de La Huetre, cerca de Casares de Las Hurdes, donde se encuentra el Centro de Interpretación de la Artesanía.

 ***Importante confirmar con la Oficina de Turismo los horarios de los Centros de Información. Teléfono: 927 67 61 91

5. El Gasco

Otra alquería a la que no le faltan encantos.

Desde callejones con muestras de arquitectura hurdana hasta un fantástico salto de agua: la chorrera de la Meancera.

Cuenta además con una piscina natural, el Centro de Interpretación de la Casa Hurdana, y el llamado Volcán, un cráter declarado Lugar de Interés Científico, cuyo origen fue un meteorito que impacto hace más de un millón de años.

Goza de unos bonitos paisajes. Y hasta la buen cocina de Las Hurdes se puede degustar en sus restaurantes.

Cómo llegar a el Chorro de la Meancera

No tiene perdida, Hay una senda paralela a la garganta del arroyo de la Meancera, muy bien señalizada y acondicionada. Adaptándose al terreno con pasarelas de madera. 

Al principio de la ruta veremos un puente, las piedras del río labradas por la fuerza del agua y el charco que en verano se convierte en piscina.

Laderas totalmente cubiertas de lajas de pizarra, los huertos, los bancales paralelos al río… Podía resumirse en un paseo didáctico para conocer etnografía y naturaleza hurdana.

El premio a este agradable paseo es el chorro de la Meancera, un salto de agua de 100 metros de altura.

Ahora, en verano, el caudal no era abundante. Por lo visto, en primavera y otoño es un todo un espectáculo.

Distancia de 4 km. (ida y vuelta) que se realiza en unas 2 horas. Dificultad baja. 

Casas de pizarra en Las Hurdes

Centro de Interpretación de la Casa hurdana
Centro de Interpretación de la Casa hurdana

Ruta Chorro de la Meancera
Ruta de la Meancera

Ruta de la Meancera

Qué ver en El Gasco
Ladera cubierta por pizarra

Chorro de la Meancera en veranoChorro de la Meancera

6. Meandros del río Malvellido

Si el meandro del Melero es sorprendente, estos no lo son menos.

Como si de una culebra de agua se tratara, el río Malvellido se desliza serpenteando el valle y dejando a su vera restos de antiguas huertos, bancales y otras construcciones agrícolas.

Para admirarlo, tan sencillo como seguir la carretera que une El Gasco con Nuñomoral (CC-63) y parar en el  mirador de El Gasco.

Meandros de Malvellido

Meandros de las Hurdes

Meandros de Las Hurdes

7. Pinofranqueado

Parece que la vida en este municipio gira en torno al río Los Ángeles y su piscina natural.

Una de las piscinas hurdanas más amplias y con más servicios: dos hoteles, restaurantes, merendero, zona de playa… E incluso un largo paseo junto a la orilla del río.

Cuenta Pinofranqueado con el Centro de Documentación de Las Hurdes: un espacio de investigación e interpretación de la cultura hurdana a lo largo de los siglos.

Qué ver en Pinofranqueado Piscina de Pinofranqueado

8. Valle del río Esperabán

Desde Pinofranqueado tomamos la carretera CC-156 en dirección al puerto de Esperabán. Una carretera que serpentea siguiendo el curso del río Esperabán.

Otro valle para recorrer en coche y  disfrutar de la naturaleza y fauna de Las Hurdes.

Paisajes de Las Hurdes9. Ovejuela

Esta entrañable alquería es imprescindible para conocer algunos de los recursos naturales y económicos de Las Hurdes. Estos son:

1. Chorrituelo de Ovejuela. Una sencilla ruta de 5km (ida y vuelta) nos lleva a contemplar un fantástico salto de agua.

La mejor época para ver la cascada en todo su esplendor es otoño y primavera, épocas de lluvia. El aliciente de ir en verano es que te puedes dar un baño después de la caminata.

2. Centro de Interpretación de la Miel. Un antiguo molino es el lugar donde se ubica un museo dedicado a uno de los principales sustentos de la población: la miel.

Entretenida y didáctica la exposición y las explicaciones de la guía, tanto del molino como de la miel.

3. Casas de pizarra. Conserva Ovejuela algunas construcciones típicas hurdanas en pizarra y barro.

Aconsejaban también visitar el convento franciscano de los Ángeles y el puente de los Machos. Lo intentamos pero el pésimo estado del camino de tierra nos desanimó.

Molino de Ovejuela
Molino y Centro de Interpretación de la Miel

Molino de OvejuelaArquitectura de las Hurdes

10. Casar de Palomero

Aunque históricamente pertenecía a la comarca de Tierras de Granadilla, en la actualidad forma parte de la mancomunidad de Las Hurdes.

Al llegar, tuve la sensación de haber dejado los sencillos pueblos de leyenda para adentrarnos en una localidad con una historia muy diferente.

Pude confirmarlo, pues Casar de Palomero está dividida en tres barrios atribuidos a las tres culturas que allí convivieron (judia, árabe y cristiana). Los diferentes rótulos: estrella, media luna y cruz, indican en que barrio te encuentras.

Se suma al patrimonio histórico y cultural: ermitas, iglesias y algunas casas de arquitectura más señorial que las vistas hasta entonces.

En la plaza principal, un cartel indica la casa donde pernoctó Alfonso XIII en su visita a Las Hurdes.

Otro lugar interesante es el Centro de Interpretación del Olivo conocer un poco más de la agricultura de esta comarca.

Casa donde pernoctó Alfonso XIII en Las Hurdes
Casa donde pernoctó Alfonso XIII

Casas típicas de Casar de Palomeros
Barrio judío

Barrio judío de Casar de Palomero

Gastronomía Las Hurdes
Cabrito a la brasa. Gastronomía de Las Hurdes

Las Hurdes: tierra con ríos de tinta

Probablemente, Las Hurdes sea uno de los enclaves de España sobre el que más ríos de tinta han corrido. Un panorama desolador y asombroso que fue motivo de estudios, tesis y novelas.

Los primeros documentos que mencionan esta comarca datan del siglo XII.

A principios del siglo XVII, Lope de Vega escribe una comedia con argumento hurdano: «Las Batuecas del Duque de Alba». (En aquella época los batuecos son en realidad los hurdanos, pues las Batuecas nos estaban pobladas).

Establecía con ella los estereotipos que han marcado durante siglos el carácter de esta comarca y sus habitantes. Es el primero en introducir el personaje del demonio en la tierra de hurdanos.

Siglo XX

El verano de 1913, Miguel de Unamuno recorre Las Hurdes acompañado de Maurice Legrende. De este viaje nacen una serie de artículos y el capítulo «Las Hurdes«, como parte del libro «Andazas y Visiones españolas».

Años más tarde, en abril de 1922, Maurice Legrende acompaña a la Comisión Sanitaria, presidida por el doctor Gregorio Marañón, que  preparó la visita del rey Alfonso XIII, el verano de ese mismo año.

Maurice Legrende escribe una tesis basada en esta comarca: «Las Jurdes: étude de géofraphie humaine», en 1927. 

Luis Buñuel se basó en los escritos del hispanista francés para filmar el documental «Las Hurdes, tierra sin pan».

En «El disputado voto del señor Cayo«, Miguel Delibes dice que con Las Hurdes pasa como con el Capital y con la Biblia, que todo el mundo habla de ellos, pero casi nadie los ha leído ni ha visitado la comarca extremeña.

Entrar de una vez a Las Hurdes

«Había que entrar de una vez en esa región que alguien ha dicho es la vergüenza de España, y que Legendre dice, y no sin buena parte de razón, que es, en un cierto sentido, EL HONOR DE ESPAÑA.

Porque, hay que ver lo heroicamente que han trabajado aquellos pobres hurdanos para arrancar un misérrimo sustento a una tierra ingrata ! «Ni los holandeses contra el mar», me decía y no le faltaba razón…»

Miguel de Unamuno

Casas de Las HurdesLas Hurdes leyenda negraQué ver en Las HurdesQué ver en Las Hurdes

Enlace al post de Plasencia:

Qué ver en Plasencia