Espelette y los pimientos: donde las fachadas se visten de oro rojo
Si estáis buscando qué ver en Espelette y cómo organizar vuestra visita, habéis llegado al lugar idóneo. Esta guía con mapa os ayudará a descubrir todos los rincones imprescindibles de esta entrañable localidad.
Sin duda, hablar de Espelette es sinónimo de hablar del Piment d’Espelette (su famoso pimiento rojo con Denominación de Origen). En este precioso village francés es una tradición ancestral colgar las ristras de pimientos a secar al sol en las fachadas de las casas.
Esta estampa, sumada a la arquitectura típica de caseríos pintados en blanco y rojo oscuro (el color rouge basque), le da al pueblo un aspecto sumamente pintoresco.
Curiosidad histórica
El origen de estos pimientos se remonta al siglo XVII, poco después del descubrimiento de América, cuando un marinero vasco trajo las primeras semillas a estas tierras. Lo que empezó como un cultivo medicinal y para conservar carne, hoy es el emblema del pueblo.
Espelette es una comuna francesa situada en la región de Nueva Aquitania, dentro del departamento de los Pirineos Atlánticos (en el sudoeste de Francia).
En concreto, el pueblo se asienta en la provincia histórica de Labort, uno de los tres territorios que dan forma al idílico País Vasco Francés. Su ubicación es perfecta, justo en esa zona de transición donde los valles verdes empiezan a elevarse hacia las primeras montañas de los Pirineos.
MAPA CON UBICACIONES: IMPRESCINDIBLES DE ESPELETTE
Lo mejor para visitar Espelette es olvidarse del coche en los aparcamientos habilitados a la entrada y caminar sin prisa. Toda la vida se concentra en sus calles centrales, pero hay rincones maravillosos si os alejáis un poco del bullicio.
QUÉ VER EN ESPELETTE
1. Castillo de los Barones de Espelette
Es un edificio defensivo del siglo XI que impone su planta de piedra frente a la arquitectura de madera roja y blanca del resto del pueblo.
En su día perteneció a la nobleza local, pero hoy se ha reconvertido en el centro de la vida comunitaria del pueblo: acoge el Ayuntamiento (Mairie), la oficina de turismo y salas dedicadas a exposiciones temporales.
2. Iglesia de Saint-Étienne d’Espelette
Se encuentra un poco apartada del eje más comercial, lo que le da un aire de paz fantástico. Por fuera parece una fortaleza austera y compacta, pero el interior guarda el verdadero tesoro de los templos vascofranceses: los balcones de madera tallada.
La iglesia de Saint-Étienne, declarada Monumento Histórico, se levantó a finales del siglo XVI para servir de cobijo espiritual y de refugio en caso de conflictos fronterizos.
Su interior rompe esquemas con sus tres pisos de balcones de roble, donde los hombres seguían la misa separados de las mujeres. Destaca también por el deslumbrante altar barroco.
Nuestra experiencia: Tuvimos la suerte de entrar justo cuando sonaba el órgano en directo, un momento que convirtió una simple visita en un recuerdo de viaje inolvidable.
Iglesia de San Esteban
Balcones
3. Cementerio tradicional y sus estelas
Está pegado a la misma iglesia y merece un paseo en silencio. Lo que lo hace especial son sus estelas discoidales, unos monumentos funerarios de piedra con formas circulares y motivos geométricos o cruces vascas talladas que datan de los siglos XVI y XVII.
Una muestra perfecta del arraigo y la tradición local.
4. Centro de interpretación ETXEA (El espacio del pimiento)
Ubicado en plena Place du Marché, es un espacio expositivo gratuito gestionado por los propios productores de la DOP.
Cuenta con exposiciones muy amenas donde explican el ciclo del pimiento, los controles de calidad tan estrictos que pasan y cómo transforman la cosecha en polvo.
Es ideal para entender por qué este producto es tan cotizado en la alta cocina.
Entrada gratuita.
5. Centro del Queso AOP Ossau-Iraty
Si avanzáis por la Rue Principale, encontraréis este pequeño rincón dedicado al queso de oveja por excelencia de la región.
Con videos se explica cómo trabajan los pastores en las zonas altas de la montaña y las diferencias entre las razas de ovejas autóctonas.
A veces hay productores haciendo catas para que podáis degustar el producto.
La entrada también es gratuita.
6. Zona del río y su puente de piedra
Bajando por los alrededores de la iglesia llegaréis a una pequeña lengua verde por donde cruza un riachuelo. Hay un puente de piedra antiguo precioso.
Es la zona menos transitada por los viajeros que van con prisas y el rincón perfecto para sentarse a escuchar el agua y desconectar un rato.
7. Qué hacer en Espelette: tiendas y sabores locales
Además de pasear, Espelette es un destino para saborear. No os vayáis sin probar elaxoa, un guiso tradicional de ternera picada sazonado con el pimiento local que preparan de maravilla en los restaurantes del centro.
Las tiendas del pueblo son una tentación: encontraréis chocolates artesanales con un toque picante de pimiento, licores locales y quesos artesanales.
Más allá de la comida, el pueblo destaca por su artesanía tradicional, especialmente las mantelerías y telas de lino a rayas, y las clásicas zapatillas de esparto.
Tiendas en Espelette
QUÉ VER CERCA DE ESPELETTE
Aquí finaliza la visita de Espelette, pero el viaje puede continuar recorriendo el País Vasco Francés, donde descubrir otros lugares con encanto. (Encontraréis el enlace a mi guía con mapa por la región al inicio de este artículo).
Otro destino al sur de Francia para admirar es la región de Beárn, podéis comprobarlo en mi guía completa por Béarn que os ayudara a organizar el itinerario.