Valle de Bujaruelo. Pirineo Aragonés (Huesca)

«Por fin amaneció. Avanzó  la aurora como una flor de fuego y retrocedió lentamente la oscuridad. El cielo aclaró y la abrumadora belleza del paisaje surgió ante sus ojos como un mundo recién nacido».


Isabel Allende

Valle de Bujaruelo (Huesca)

 

Valle de Bujaruelo (Huesca)

 

 

Valle de Bujaruelo (Huesca)

Lindando con el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, nos encontramos con un bucólico y tranquilo valle con el nombre de Bujaruelo por la cantidad de arbustos de boj que lo pueblan. Las infinitas tonalidades de verdes, el cristalino río Ara, los tapizados y mullidos prados, los juegos del agua en cascada y el anhelado silencio componen este agraciado paisaje.

Senderos entre arbustos de boj
Río Ara

Actualmente, el valle de Bujaruelo está deshabitado. S. Nicolás de Bujaruelo ha sido la única población que ha existido en este lugar; se creó en el año 1150, alrededor del hospital levantado por la Orden de los Hospitalarios para atender a los peregrinos, y despareció en el siglo XVIII. De este poblamiento queda el precioso puente, los restos de la iglesia y el Mesón-Hospital reconstruido en numerosas ocasiones.

Otras construcciones que pudimos ver, ya de épocas más recientes, son los asentamientos forticados o búnkeres que se levantaron durante la dictadura franquista para controlar el contrabando y frenar una posible entrada de tropas armadas por esta zona.

Rutas por el Valle de Bujaruelo 

Desde la pradera de S. Nicolás de Bujaruelo (1.420 mts.) parten diferentes rutas de alta y media montaña por los macizos de Vignemale (en francés) o Comachibosa (español), por el de Tendeñera y por el de Monte Perdido.
Nosotros realizamos una ruta que nos acercó hasta las faldas del Vignemale, y fuimos recogiendo las bonitas imágenes de los valles que han formado los ríos Ara, Otal y Ordiso. Iniciamos la ruta en el puente medieval de S. Nicolás de Bujarruelo, por unas sendas que atraviesan las bucólicas praderas, y regresamos por la pista forestal, la misma pista que  utilizan los ganaderos de los pueblos cercanos (Torla, Fragen, Linás de Broto…) cuando a principios del verano llevan el ganado a los prados franceses (legislados por las seculares Concordia desde tiempos medievales), pues debido a las corrientes atlánticas es una zona más fresca y húmeda que Bujaruelo. Y es que este valle, además de bello, fotogénico y encantador, es un excelente enclave ganadero productor de las sabrosas y tiernas carnes con certificado Valle del Broto.
Puente románico de S. Nicolás de Bujaruelo


Restos del ábside de la iglesia de S. Nicolás de Bujaruelo
Búnker de la denominada Linea P (Línea defensiva de los Pirineos)
Río Ara
Río Ara desde el puente de Oncins
Valle del río Ara
Cascada río Otal. Valle de Otal
Salto Carpín
Salto Carpín
Puente colgante de Burguil sobre el río Ara
Senda hacia el refugio de los Pastores del Vado
Valle de Ordiso desde el refugio de los Pastores del Vado
Cruce de ríos. Río Ara y Ordiso
Macizo de Vignemale
Macizo del Vignemale

Flora y fauna en el valle de Bujaruelo

El boj es la especie vegetal dominante; arbusto  de unas dimensiones que no he visto en ningún otro sitio, se extiende por todo el valle para desgracia de los ganaderos, que ven como las zonas de pasto van disminuyendo. Pero también hayedos, pinos negros, serbales, fresnos, tejos y abetos junto con las singulares especies de la flor de Lys, la azucena silvestre y la corona de rey habitan en estos parajes.
Respecto a la fauna, el valle está considerado como uno de los mejores refugios para muchas de las especies más amenazadas del continente como el oso pardo pirenaico, el urogallo, el quebrantahuesos y la perdiz nival. Más abundantes y visibles son las nutrias, la marmota, las rapaces (buitres sobre todo)… y como no, la ganadería autóctona.
Tejo
Haya
Grandes ejemplares de boj
Bosque de pino negro, tejo, boj y abetos

:ì
Azucena Silvestre

Enlace a:

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido